Toldot 6-4

Generaciones

Génesis 26:23-29

Por Dr. K. Blad

Y ellos respondieron: Vemos claramente que el SEÑOR ha estado contigo, así es que dijimos: "Haya ahora un juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y hagamos un pacto contigo, de que no nos harás ningún mal, así como nosotros no te hemos tocado y sólo te hemos hecho bien, y te hemos despedido en paz. Tú eres ahora el bendito del SEÑOR." (Gén. 26:28-29 LBLA)

 

¿Por qué los enemigos hacen pactos con los bendecidos del Eterno?

Los filisteos habían expulsado a Yitsjak de su comarca. Él no hizo resistencia sino se fue de allí y se retiró más y más hasta llegar a Beer Sheva. Allí el Eterno le animó para que no tuviera temor, diciéndole que Él estaba con él. La mejor medicina contra el temor es saber que el Eterno está conmigo.

Cuando Yitsjak estaba entre los filisteos, ellos fueron muy bendecidos, porque el propósito que el Eterno tiene para bendecir a Avraham y su descendencia es poder bendecir a todos los demás. Cuando la bendición vino sobre Yitsjak, al actuar fielmente según la promesa para obtener una cosecha sobrenatural, también habían llegado muchas bendiciones a los filisteos. Pero cuando Yitsjak fue expulsado, se retiró la bendición de ellos.

Esta historia se ha repetido miles de veces desde que fue creado el pueblo escogido. Todos los que han tratado bien al pueblo judío han sido bendecidos, y todos los que han tratado mal al pueblo judío han sido maldecidos por el Eterno. Esta es una ley que el Eterno ha puesto en cuanto a los judíos. Esta ley también está actuando para los que no son descendientes físicos de Avraham sino siguen su fe. Ellos son contados por el Eterno como descendientes y por eso esta regla también aplica sobre ellos.

Ahora, el rey de los filisteos se dio cuenta que había perdido la bendición, y ahora quedaba sólo la maldición. Tomó una decisión sabia, volvió a Yitsjak para entrar en un pacto de paz con él, porque no quería perder los beneficios que vienen por estar en una relación armoniosa con los bendecidos del Eterno.

Hoy en día sucede exactamente lo mismo. Aquellos árabes que han aceptado la amistad con el pueblo judío y el estado de Israel, han obtenido muchísima bendición. Personalmente conozco cientos de ellos que no tienen ningún interés de unirse en la lucha contra Israel, porque entienden que perderían la gran bendición que están disfrutando por causa de los judíos que les dan trabajo, tratamiento médico, subsidios económicos, educación, tecnología moderna, viviendas subvencionadas y demás beneficios materiales.

Por el contrario, los árabes que han optado por hacer la guerra contra Israel y los judíos están sufriendo las consecuencias de la maldición que les ha sido enviada desde el cielo. Lamentablemente no entienden estas leyes espirituales y siguen echando la culpa a Israel por sus problemas, cuando ellos también podrían ser beneficiados por los benditos del Eterno.

Avimélej supo aprovecharse de esta ley y se reconcilió con Yitsjak de nuevo, porque no quería perder la bendición que le venía por medio de ese canal celestial.

Cada uno tendrá que elegir la bendición o la maldición. Si estás a favor de Israel y el pueblo judío, serás bendecido, pero si están en contra de ellos serás maldecido. Ahora, te toca a ti escoger…

Que El Eterno nos dé entendimiento y discernimiento para no ser engañados por los medios de comunicación, para que en ningún momento creamos en la mentira que ellos vomitan sobre Israel todos los días y no dejemos lugar para el antisemitismo, el antijudaísmo, el antisionismo o la judeofóbia,

Ketriel

 

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