Hagadá shel pesaj

Por Prof. José A. Fuentes
Adaptada para los justos de las naciones.


Traducción, revisión y adaptación de la versión tradicional hecha por el Consejo Internacional Iberoamericano para la promoción del judaísmo universal.

Al comer la matsá por primera vez, en el punto “Matsá” (pág. 24) en el seder, hay que recordar y alabar al Eterno por el cuerpo del justo y santo Maestro Yeshúa que fue sacrificado por nosotros.


“Y habiendo tomado pan, después de haber dado gracia, lo partió, y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.” (Lucas 22:19 LBLA).


“Porque yo recibí del Señor lo mismo que os he enseñado: que le Señor Yeshúa, la noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; hace esto en memoria de mí.” (1 Corintios 11:23, 24 LBLA revisada).


Al beber la tercera copa de vino después de la oración por el alimento (pág. 26) hay que recordar y alabar al Eterno por la alianza renovada en la sangre del santo Maestro Yeshúa que fue derramada por nosotros para el perdón de pecados.


“Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados.” (Mateo 26:27, 28 LBLA)


“De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí. Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Seños proclamáis hasta que Él venga.” (1 Corintios 11:25, 26 LBLA)


Orden para la noche de pesaj:


1. Kadesh - Santificar el evento mediante el kidúsh.


2. Urjats - Lavar las manos.


3. Karpás - Comer karpás.


4. Yajats - Dividir la matsá del medio.


5. Maguid - Recitar la hagadá.


6. Rajtsá - Lavar manos [para la matsá].


7. Motsí – Sacar la matsá y hacer la bendición general por el pan.


8. Matsá – Bendecir específicamente por la matsá y comerla.


9. Maror – Bendecir y comer maror.


10. Korej - Ingestar matsá y maror combinados.


11. Shulján orej – Cenar en la "mesa tendida".


12. Tsafún - Comer la matsá “oculta” - afikomán.


13. Barej – Hacer birkat hamazón [bendición después de la comida].


14. Halel - Recitar salmos de alabanza.


15. Nirtsá – Pedir que el seder sea aceptado favorablemente.

1.- Kadesh


Se hace kidush para la noche de la festividad sobre la primera copa de vino, que corresponde al texto: “Yo soy el Eterno, y os sacaré de debajo de las cargas de los egipcios… (Ex. 6:6) Todos se ponen de pie. El que dirige levanta la copa de vino y hace la siguiente bendición pensando en incluir la segunda copa sobre la cual no se bendice:


Cuando la festividad cae en shabat, se dice primero:


Shalom aleijem, malajei ha sharet, malajei Eliyón.


Mi Melej Maljei hamelajim, ha Kadosh, baruj Hu.


Boajem le-shalom, malajei hashalom, malajei Eliyón.


Mi Melej Maljei hamelajim, ha Kadosh, baruj Hu.


Barjuni le-shalom, malajei hashalom, malajei Eliyón.


Mi Melej Maljei hamelajim, ha Kadosh, baruj Hu.


Beshivtejem le-shalom, malajei hashalom, malajei Eliyón.


Mi Melej Maljei hamelajim, ha Kadosh, baruj Hu.


Betsetjem le-shalom, malajei hashalom, malajei Eliyón.


Mi Melej Maljei hamelajim, ha Kadosh, baruj Hu.


Traducción:


Paz a vosotros, ángeles ministeriales, ángeles del Altísimo.


Desde el Rey, Rey de reyes, el Santo, bendito es.


Venid en paz, ángeles de paz, ángeles del Altísimo.


Desde el Rey, Rey de reyes, el Santo, bendito es.


Bendíceme en paz, ángeles de paz, ángeles del Altísimo.


Desde el Rey, Rey de reyes, el Santo, bendito es.

Sentaros en paz, ángeles de paz, ángeles del Altísimo.


Desde el Rey, Rey de reyes, el Santo, bendito es.


Partid en paz, ángeles de paz, ángeles del Altísimo.


Desde el Rey, Rey de reyes, el Santo, bendito es.


Porque mandará a sus ángeles para que te guarden en todos tus caminos. (Sal 91:11)


El Eterno guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre. (Sal 121:8)


Bendición sobre la esposa:


Mujer hacendosa, ¿quién la hallará? Su valor supera en mucho al de las joyas.


En ella confía el corazón de su marido, y no carecerá de ganancias.


Ella le trae bien y no mal todos los días de su vida.


Busca lana y lino, y con agrado trabaja con sus manos.


Es como las naves de mercader, trae su alimento de lejos.


También se levanta cuando aún es de noche, y da alimento a los de su casa, y tarea a sus doncellas.


Evalúa un campo y lo compra; con sus ganancias planta una viña.


Ella se ciñe de fuerza, y fortalece sus brazos.


Nota que su ganancia es buena, no se apaga de noche su lámpara.


Extiende sus manos a la rueca, y sus manos toman el huso.


Extiende su mano al pobre, y alarga sus manos al necesitado.


No tiene temor de la nieve por los de su casa, porque todos los de su casa llevan ropa escarlata.


Se hace mantos para sí; su ropa es de lino fino y de púrpura.

Su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra.


Hace telas de lino y las vende, y provee cinturones a los mercaderes.


Fuerza y dignidad son su vestidura, y sonríe al futuro.


Abre su boca con sabiduría, y hay enseñanza de bondad en su lengua.


Ella vigila la marcha de su casa, y no come el pan de la ociosidad.


Sus hijos se levantan y la llaman bienaventurada, también su marido, y la alaba diciendo:


Muchas mujeres han obrado con nobleza, pero tú las superas a todas.


Engañosa es la gracia y vana la belleza, pero la mujer que teme al SEÑOR, ésa será alabada.


Dadle el fruto de sus manos, y que sus obras la alaben en las puertas.

 

El sexto día. Y fueron completados los cielos y la tierra y todas sus huestes. Y Dios completó en el séptimo día Su obra que había hecho, y cesó en el séptimo día de toda Su obra que había hecho. Y Dios bendijo al séptimo día y lo santificó, porque en él cesó de toda Su obra que Dios había creado para hacer.


En un día de semana, empieza aquí:


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, Creador del fruto de la vid.


(Baruj Atá Ado-nai Eloheinu, Mélej haolam, Boré prí ha guéfen.)


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, que ha elegido a Israel ante todos los pueblos, los ha elevado sobre todas las lenguas, y los ha santificado por medio de Sus mandamientos. Y Tú, Eterno, nuestro Dios, los has dado con amor (en shabat: shabatot para descanso y) festividades para regocijo, fiestas y estaciones para alegría, (en shabat: este día de shabat y) este día de la festividad de matsot, y esta festividad de convocación santa, época de su libertad (en shabat: con amor,) una convocación santa, conmemorando la salida de Egipto. Pues Tú los has elegido y a ellos has santificado de entre todas las naciones, y Tu(s) sagrad(o)(as) (en shabat: shabat y) festividades (en shabat: con amor y buena voluntad,) con regocijo y alegría, los has entregado. Bendito eres Tú, Eterno, que santifica (en shabat: el shabat e) Israel, los justos de las naciones y las estaciones festivas.


Cuando la festividad cae al concluir el shabat, se recitan las siguientes bendiciones de havdalá antes de la bendición de "...que nos ha concedido vida...":


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, que creó las luces del fuego.


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, que establece una distinción entre sagrado y profano, entre luz y oscuridad, entre Israel y las naciones, entre el séptimo día y los seis días de trabajo; entre la santidad del shabat y la santidad de la festividad Tú has establecido una distinción, y has santificado al séptimo día por sobre los seis días de trabajo. Tú has apartado y santificado a Tu pueblo Israel con Tu santidad. Bendito eres Tú, Eterno, que establece una distinción entre lo santo y lo santo.


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, que nos ha concedido vida, nos ha sostenido, y nos ha hecho llegar a esta ocasión.

Se bebe la copa de vino sentado, reclinándose hacia el lado izquierdo en señal de libertad.


El viernes por la noche se añade:


Bendiciones sobre los hijos Sobre los hijos varones:


Que Dios te haga como Efrayim y como Menashé.


(Yesimjá Elohim ke-Efrayim veji-Menashé)


Sobre las hijas:


Que Dios te haga como Sará, Rivká, Rajel y Leá


(Yesimej Elohim ke-Sará, Rivká, Rajel ve-Leá)


2.- Urjats


Antes de comer karpás se lavan las manos de la manera como se hace antes de comer pan, sin recitar la bendición.


3.- Karpás


Se toma menos de un kazáit (tamaño de aceituna, 28 gr – 1 oz) de karpás. Se sumerge en agua salada o vinagre y se recita la siguiente bendición y luego se come sin necesidad de inclinarse. Cuando se recita la bendición, hay que tener en mente que también incluye las hierbas amargas [de maror y korej, que se comerán más tarde].


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, Creador del fruto de la tierra.


(Barúj atá Ado-nái, Elohéinu Mélej haolám, boré prí haadamá.)


4.- Yajats


Se toma la matsá del medio y se parte en dos. El trozo mayor se envuelve en una servilleta y se deja de lado para ser usado como afikomán. El trozo menor se devuelve a su lugar, entre las dos matsot.


5.- Maguid


Se llena la segunda copa de vino.


Se descubre las tres matsot y se alzan diciendo:


Este es el pan de aflicción que los antepasados de Israel comieron en la tierra de Egipto. Quienquiera tenga hambre, que venga y coma; quienquiera esté en necesidad, que venga y celebre el seder de pesaj. Este año [estamos] aquí; el año venidero en la tierra de Israel. Este año como esclavos, el año venidero como gente libre.


Se cubren las matsot.


Ahora el más joven en la mesa pregunta:


Las cuatro preguntas:


Español.


¿Qué hace diferente a esta noche de todas las [demás] noches?


En todas las noches no precisamos sumergir ni siquiera una vez, ¡y en esta noche lo hacemos dos veces!


En todas las noches comemos jamets o matsá, ¡en esta noche solamente matsá!


En todas las noches comemos cualquier clase de verdura, ¡esta noche maror!


En todas las noches comemos sentados erguidos o reclinados, ¡esta noche todos nos reclinamos!


Transliteración.


¿Ma nishtaná haláila hazé micól haleilót...


...shebejól haleilót éin ánu matbilín afílu paám eját, haláila hazé shtéi peamím?


...shebejól haleilót ánu ojlín jaméts umatsá, haláila hazé kuló matsá?


...shebejól haleilót ánu ojlín sheár yeracót, haláila hazé marór?


...shebejól haleilót ánu ojlín béin yoshbín ubéin mesubín, haláila hazé kulánu mesubín?


Las matsot se descubren y luego decimos:


Los hijos de Israel fueron esclavos del faraón en Egipto, y el Eterno, nuestro Dios, los sacó de allí con mano fuerte y brazo extendido. Si el Santo, bendito sea, no
hubiera sacado a los padres de Israel de Egipto, ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos hubieran continuado subyugados al faraón en Egipto. Aun si todos ellos fueran sabios, todos entendedores, todos conocedores de la Torá, seguirían estando obligados a narrar el éxodo de Egipto; y todo el que se extiende al analizar el éxodo de Egipto es merecedor de alabanza.


Bendito es el Omnipresente, ¡bendito sea El! Bendito es El que dio la Torá a Su pueblo Israel, ¡bendito sea El!


La Torá habla de cuatro hijos: Uno es sabio, uno es malvado, uno es simple, y uno no sabe cómo preguntar.


El Sabio, ¿qué dice?


"¿Qué son los testimonios, los estatutos y las leyes que Eterno, nuestro Dios, ordenó a vosotros?" (Deut. 6:20). Tú, a su vez, has de instruirlo en las leyes de pesaj, [hasta la que dice que] "no se debe comer postre después de la ofrenda de pesaj".


El malvado, ¿qué dice?


"¿Qué es este trabajo para vosotros?"(Ex. 12:26). ¡Dice "para vosotros", pero no para él! Al excluirse a sí mismo de la comunidad, ha negado aquello que es fundamental. Tú, por lo tanto, desafíale los dientes y dile: Es por esto que el Eterno hizo por mí cuando salí de Egipto (Ex. 13:8); ¡"por mí", pero no por él! ¡Si él hubiera estado allí, no hubiera sido redimido!"


El simple, ¿qué dice?


"¿Qué es esto?" (Ex. 13:14). De modo que le dirás: Con mano fuerte nos sacó el Eterno de Egipto, de la casa de esclavos (Ibíd.).

 

En cuanto a aquél que no sabe cómo preguntar…

 

uno debe iniciar la conversación con él, como fue dicho: Contarás a tu hijo en aquel día diciéndole: 'es por esto que el Eterno hizo por mí cuando salí de Egipto' (Ex. 13:8).


Al principio los antepasados de Israel rindieron culto a ídolos; pero ahora el Omnipresente los atrajo a Su servicio, como fue dicho: Y dijo Yehoshúa a todo el pueblo: Así dijo el Eterno, el Dios de Israel: 'Tus antepasados solían vivir al otro lado del río -- Teraj, el padre de Avraham y el padre de Najor, y sirvieron otros dioses (Jos. 24:2).


Y Yo tomé a su padre Avraham del otro lado del río y lo conduje a través de toda la tierra de Canáan. Aumenté su simiente y le di a Yitsjak, y a Yitsjak di a Yaacov y a Esav. A Esav di el monte Seír para poseerlo, y Yaacov y sus hijos descendieron a Egipto' (Jos. 24:3-4).


Bendito es El que guarda su promesa a Israel, ¡bendito sea El! Pues el Santo, bendito sea, calculó el fin [de la esclavitud], con objeto de actuar tal como dijo a Avraham en el "Pacto entre las Partes", como fue dicho: Entonces El dijo a Avraham: 'Has de saber que tu simiente será extranjera en tierra que no es de ellos, y ellos los esclavizarán y los harán sufrir, durante cuatrocientos años. Mas Yo también juzgaré a la nación a la que servirán, y luego de esto saldrán con gran riqueza' (Gén. 15:13-14).


Se cubren primero las matsot y luego se alza la copa.


¡Y esa promesa es la que sostuvo a los padres de Israel y a nosotros! ¡Pues no sólo uno se alzó contra nosotros para exterminarnos, sino que en cada generación se alzan sobre nosotros para exterminarnos, ¡y el Santo, bendito sea, nos salva de su mano!


Se deposita la copa sobre la mesa sin beber y se descubre la matsá.


Ve y aprende lo que Laván, el arameo, quiso hacer al padre Yaacov. El faraón no promulgó su decreto sino contra los niños varones, en tanto que Laván, en cambio, quiso desarraigarlos a todos, como fue dicho:


El arameo quiso destruir a mi padre; y él descendió a Egipto y moró allí, pocos en número; y allí se convirtió en nación, grande, fuerte y numerosa (Deut. 26:5).


Y él descendió a Egipto... -- por decreto divino.


...y moró allí... -- esto enseña que el padre Yaacov no fue a Egipto para establecerse, sino solamente para morar allí por un tiempo, como fue dicho:


Dijeron ellos al faraón: 'para morar en la tierra hemos venido, porque no hay pasto para el ganado de tus siervos, pues el hambre es grave en la tierra de Canáan; y ahora, te rogamos, permite a tus siervos asentarse en la tierra de Góshen (Gén. 47:4).


...pocos en número... -- como fue dicho: Con setenta almas descendieron tus padres a Egipto, y ahora Eterno, tu Dios, te ha hecho tan numeroso como las estrellas del cielo (Deut. 10:22).


...y allí se convirtió en nación... -- esto enseña que Israel era reconocido allí como un pueblo propio.

...grande, fuerte... -- tal como fue dicho: Y los hijos de Israel fueron fructíferos y crecientemente abundantes, y se volvieron muy, muy fuertes, y el país se llenó de ellos (Ex. 1:7).


...y numerosa -- como fue dicho: Pasé por sobre ti y te vi revolcándote en tu sangre, y te dije: 'por tu sangre vivirás', y te dije: 'por tu sangre vivirás'. Hice que te acrecientes como las plantas del campo, y tú aumentaste y engrandeciste y te volviste hermosa; tus pechos se formaron y tu cabello creció largo; pero estabas desnuda y descalza (Yejezkel 16:6-7).


"Los egipcios nos maltrataron y nos hicieron sufrir, y cargaron sobre nosotros trabajo duro" (Deut. 26:6).


Los egipcios nos maltrataron... -- como fue dicho: Vamos, actuemos astutamente con él [el pueblo] no sea que se multiplique y, de suceder una guerra contra nosotros, se una a nuestros enemigos, pelee contra nosotros y abandone el país (Ex. 1:10).


...y nos hicieron sufrir... -- como fue dicho: Pusieron sobre él [el pueblo de Israel] alguaciles para hacerlos sufrir con sus cargas, y ellos edificaron ciudades de depósito para el faraón, Pitom y Raamsés (Ex. 1:11).


...y cargaron sobre nosotros trabajo duro -- como fue dicho: Los egipcios hicieron trabajar a los hijos de Israel con rigor. Amargaron sus vidas con duro trabajo, con mortero y con ladrillos, y toda suerte de labor en el campo, todo su trabajo que ellos los hicieron trabajar con rigor (Ex. 1:13-14).

"Y nosotros clamamos al Eterno, el Dios de nuestros padres, y el Eterno oyó nuestra voz y vio nuestra aflicción, nuestra labor y nuestra opresión" (Deut.26:7).


Y los hijos de Israel clamaron al Eterno, el Dios de sus padres... -- como fue dicho: Y aconteció en el curso de aquellos muchos días, que murió el rey de Egipto; y los hijos de Israel suspiraron debido a la servidumbre y clamaron. Y su clamor por ayuda subió hasta Dios desde la servidumbre (Ex. 2:23).


...y el Eterno oyó nuestra voz... -- como fue dicho: Y oyó Dios sus lamentaciones, y recordó Dios Su pacto con Avraham, Yitsjak y Yaacov (Ex.2:24).


...y vio nuestra aflicción... -- esto se refiere a la separación del marido de la mujer, como fue dicho: Y vio Dios a los hijos de Israel y Dios tomó cuenta (Ex. 2:25).


...nuestra labor... -- esto se refiere a los hijos, como fue dicho: Todo hijo que naciere, al río arrojaréis; y toda hija mantendréis con vida (Ex. 1:22).


...y nuestra opresión... -- esto se refiere a la presión, como fue dicho: He visto la opresión con que los egipcios los oprimen (Ex. 3:9).


"Y el Eterno nos sacó de Egipto con mano fuerte y con brazo extendido, con gran manifestación y con señales y maravillas" (Deut. 26:8).


Y el Eterno nos sacó de Egipto... -- no por medio de un ángel, ni por medio de un serafín, ni por medio de un mensajero. ¡El Santo, bendito sea, lo hizo en Su gloria El Mismo! Como fue dicho: Y pasaré por la tierra de Egipto en aquella noche, y golpearé a cada primogénito en la tierra de Egipto, de hombre a bestia, y contra todos los dioses de Egipto ejecutaré juicios; Yo, el Eterno (Ex. 12:12).


Y pasaré por la tierra de Egipto en aquella noche... -- Yo, y no un ángel; ...y golpearé a cada primogénito en la tierra de Egipto... -- Yo, y no un serafín ...y contra todos los dioses de Egipto ejecutaré juicios... -- Yo, y no un mensajero; ...Yo, el Eterno -- ¡soy Yo y ningún otro!


Con mano fuerte... -- esto se refiere a déver (peste), como fue dicho: He aquí que la mano del Eterno será sobre todo tu ganado en el campo, sobre los caballos, los asnos, los camellos, los vacunos y los ovinos, una peste gravísima (Ex. 9:3).


...y con brazo extendido... -- esto se refiere a la espada, como fue dicho: Su espada estaba desenvainada, en su mano, extendida sobre Jerusalén (1 Crón.21:16).


...y con gran manifestación... -- esto se refiere a la revelación de la Shejiná (la Presencia Divina), como fue dicho: ¿O ha intentado dios alguno venir para tomar para sí una nación de dentro de otra nación con pruebas, señales y maravillas, con guerra, con mano fuerte, con brazo extendido, y con grandes manifestaciones, tal como todo lo que el Eterno, vuestro Dios, hizo por vosotros en Egipto ante tus ojos? (Deut. 4:34)


...y con señales... -- esto se refiere a la vara, como fue dicho: Toma en tu mano esta vara con la cual ejecutarás las señales (Ex. 4:17).


...y maravillas -- esto se refiere a la sangre, como fue dicho: Y mostraré maravillas en el cielo y en la tierra Al pronunciar las palabras siguientes, "sangre, fuego, y columnas de humo", se derrama tres veces del vino de la copa en un recipiente con agua. No se retira vino sumergiendo un dedo en él, sino derramando de la copa misma.


Sangre, fuego, y columnas de humo (Yoel 3:3).


Otra explicación:


• mano fuerte - indica dos [plagas];


• brazo extendido - otras dos


• gran manifestación - otras dos


• señales - otras dos


• y maravillas - otras dos


Estas son las Diez Plagas que el Santo, bendito sea, trajo sobre los egipcios en Egipto, y ellas son:


Al recitar las Diez Plagas, se derrama de la copa misma diez veces, como se dijo antes hasta vaciarla.


1. Sangre.


2. Ranas.


3. Piojos.
 

4. Bestias salvajes.
 

5. Peste.
 

6. Sarna.
 

7. Granizo.
 

8. Langostas.
 

9. Oscuridad.
 

10. Muerte de los primogénitos.

Rabí Iosi, el galileo, dijo: ¿De dónde sabes que los egipcios fueron castigados con diez plagas en Egipto, y luego fueron castigados con cincuenta plagas en el mar? En Egipto dice de ellos: Los magos dijeron al faraón: 'Este es el dedo de Dios' (Ex.8:15). Y en el mar dice: Israel vio la gran mano que el Eterno puso sobre Egipto; y el pueblo temió al Eterno, y ellos creyeron en el Eterno y en Moshé, Su siervo (Ex.14:31). Ahora bien, ¿cuánto fueron castigados con el dedo? ¡Diez plagas! Debes decir entonces que en Egipto fueron castigados con diez plagas, ¡y en el mar fueron castigados con cincuenta plagas!


Rabí Eliezer dijo: ¿De dónde sabemos que cada plaga individual que el Santo, bendito sea, trajera sobre los egipcios en Egipto consistió de cuatro plagas? Pues fue dicho: Envió contra ellos Su fiera ira, furor, indignación, angustia, una pandilla de emisarios de mal (Sal. 78:49). Furor, indica una; indignación, dos; angustia, tres; pandilla de emisarios de mal, cuatro. De ahí que debes decir que en Egipto fueron castigados con cuarenta plagas, y en el mar fueron castigados con doscientas plagas.


Rabí Akivá dijo: ¿De dónde sabemos que cada plaga individual que el Santo, bendito sea, trajera sobre los egipcios en Egipto consistió de cinco plagas? Pues fue dicho: Envió contra ellos Su fiera ira, furor, indignación, angustia, pandilla de emisarios de mal (Sal. 78:49). Su fiera ira, indica una; furor, dos; indignación, tres; angustia, cuatro; pandilla de emisarios de mal, cinco. De ahí que debes decir que en Egipto fueron castigados con cincuenta plagas, y en el mar fueron castigados con doscientas cincuenta plagas.


Cuántos niveles de favor ha concedido el Omnipresente a Israel!

Si El los hubiera sacado de Egipto, y no hubiera ejecutado juicios contra los egipcios -- ¡hubiera sido suficiente!


Si hubiera ejecutado juicios contra ellos, y no contra sus ídolos -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si hubiera destruido sus ídolos, y no hubiera matado a sus primogénitos -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si hubiera matado a sus primogénitos, y no los hubiera dado sus bienes -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si los hubiera dado sus bienes, y no hubiera partido para ellos el mar -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si hubiera partido para ellos el mar, y no los hubiera hecho pasar por él en seco -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si los hubiera hecho pasar por él en seco, y no hubiera ahogado en él a sus opresores -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si hubiera ahogado en él a sus opresores, y no los hubiera provisto de sus necesidades en el desierto por cuarenta años -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si los hubiera provisto de sus necesidades en el desierto por cuarenta años, y no los hubiera alimentado con el maná -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si los hubiera alimentado con el maná, y no los hubiera dado el shabat -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si los hubiera dado el shabat y no los hubiera traído al monte Sinaí -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si los hubiera traído ante el monte Sinaí, y no los hubiera dado la Torá -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si los hubiera dado la Torá y no los hubiera introducido en la tierra de Israel -- ¡Hubiera sido suficiente!


Si los hubiera introducido en la tierra de Israel, y no hubiera construido para ellos el Beit HaBejirá (la Casa Elegida) -- ¡Hubiera sido suficiente!


Pues entonces, cuánto más debemos estar agradecidos al Omnipresente por la bondad doble y redoblada que El ha concedido sobre Israel, pues los sacó de Egipto, ejecutó juicios contra los egipcios, y contra sus ídolos, mató a sus primogénitos, dio a Israel sus bienes, partió para ellos el mar, los hizo cruzarlo en seco, ahogó en él a sus opresores, proveyó sus necesidades en el desierto por cuarenta años, los alimentó con el maná, los dio el shabat, los trajo ante el monte Sinái, los dio la Torá, los introdujo en la tierra de Israel, y construyó para ellos el Beit HaBejirá para expiar todos sus pecados.


Rabán Gamliel solía decir: Quienquiera que no analice estas tres cosas en pesaj, no ha cumplido su deber; y ellas son: pesaj (el sacrifico pascual), matsá (el pan ázimo) y maror (las hierbas amargas).


Se señala sobre el zeroa en el plato del seder sin tocarlo.


Pesaj -- el cordero de pesaj que los padres de Israel comían durante la época del Beit HaMikdash, ¿Por qué causa [lo hacían]?


Porque el Omnipresente pasó por alto las casas de los padres de Israel en Egipto, como fue dicho: Y diréis 'Es una ofrenda de pesaj para el Eterno, porque pasó por alto las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios con una plaga, y salvó nuestras casas'. Y el pueblo se inclinó y se prosternó (Ex. 12:27).


Se toma en la mano la matsá partida y se dice:

Y esta matsá ¿por qué causa la comemos?


Porque la masa de los padres de Israel no tuvo tiempo de leudar antes que el Rey, el Rey de los reyes, el Santo, bendito sea, Se les revelara y los redimiera.


Como fue dicho: Y cocieron tortas de matsá de la masa que habían sacado de Egipto, pues no fue leudada; pues habían sido expulsados de Egipto y no podían demorarse, ni tampoco habían preparado toda [otra] provisión (Ex.12:39).


Se toma el maror en la mano y se dice:


Y este maror ¿por qué causa lo comemos?


Porque los egipcios amargaron la vida de los padres de Israel en Egipto, como fue dicho: Y amargaron sus vidas con duro trabajo, con mortero y con ladrillos y toda suerte de labor en el campo; todo su trabajo que ellos los hicieron trabajar con rigor (Ex. 1:14).


En cada generación el judío está obligado a considerarse a sí mismo como si él hubiera salido de Egipto, como fue dicho: Y dirás a tu hijo en ese día: 'es por causa de esto que el Eterno hizo conmigo cuando salí de Egipto' (Pesajím 10:5; Ex. 13:8).


El Santo, bendito sea, no solamente redimió a los padres de Israel de Egipto, sino también a sus descendientes redimió junto con ellos, como fue dicho: Es a nosotros a quien sacó de allí, para que pueda traernos y darnos la tierra que juró a nuestros padres (Deut. 6:23).


Se cubre la matsá y se alza la copa diciendo:

Por lo tanto es nuestro deber agradecer, loar, alabar, glorificar, ensalzar, adorar, bendecir, enaltecer y honrar a Aquél que realizó todos estos milagros para los padres de Israel y para nosotros. Nos sacó de la esclavitud a la libertad, de la tristeza a la alegría, del duelo a la festividad, de la profunda oscuridad a la gran luz, y de la esclavitud a la redención. Por ello, entonemos ante El ¡Haleluyá -- Alabad a Dios!


Salmo 113


¡Haleluyá -- alabad a Dios! Ofreced alabanza, servidores del Eterno; alabad el Nombre del Eterno. Que el Nombre del Eterno sea bendecido, de ahora y para toda la eternidad. Desde donde el sol sale hasta donde el sol se pone, es alabado el Nombre del Eterno. Alto por encima de todas las naciones es Eterno; Su gloria trasciende los cielos. ¡Quién es como Eterno nuestro Dios que mora en lo alto [y sin embargo] mira hacia tan bajo sobre el cielo y la tierra! El alza al pobre del polvo, levanta al menesteroso del muladar, para sentarlo con los nobles, con los nobles de Su pueblo. Transforma a la mujer estéril en una familia, en una jubilosa madre de hijos. ¡Haleluyá!.


Salmo 114


Cuando Israel salió de Egipto, la Casa de Yaacov de un pueblo de lengua extranjera, Yehudá se convirtió en Su [pueblo] sagrado, Israel, Su dominio. El mar vio y huyó, el Yardén se volvió hacia atrás. Las montañas saltaron cual carneros, las colinas cual corderos jóvenes. ¿Qué te sucede, mar, que huyes; Yardén, que te vuelves hacia atrás; montañas, que saltáis como carneros; colinas, como corderos jóvenes? [Lo hacemos] ante el Amo, el Creador de la tierra, ante el Dios de Yaacov, que transforma la peña en un estanque de agua, el pedernal en un manantial de agua.

Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, que redimió a Israel y redimió a los padres de Israel de Egipto, y nos hizo posible llegar a esta noche para comer matsá y maror. En igual forma, Eterno, nuestro Dios y Dios de los padres de Israel, permítenos llegar a otras festividades y celebraciones que vendrán a nosotros en paz, con alegría en la reconstrucción de Tu ciudad, y con júbilo en Tu servicio [en el BeitHaMikdash]. Entonces comeremos de los sacrificios y de las ofrendas de pesaj …


(en la conclusión del shabat se dice: de las ofrendas de pesaj y de los sacrificios)


cuya sangre será salpicada sobre la pared de Tu altar para aceptación; y Te agradeceremos con una nueva canción por nuestra redención y por la salvación de nuestras almas. Bendito eres Tú, Eterno, que redimió a Israel.


Se bebe la [segunda] copa, reclinado [hacia la izquierda] sin bendición.


6.- Rajtsá


Se lavan ahora las manos recitándose luego la siguiente bendición:


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, que nos ha dado el privilegio de purificar nuestras manos.

7.- Motsí


Se toma las matsot en el orden en que fueron colocadas en la bandeja, la partida entre las enteras, se sostienen en la mano y se recita la siguiente bendición:


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, que hace salir el pan de la tierra.


(Barúj atá Ado-nái, Elohéinu Mélej haolám, hamotsí léjem min haárets.)


8.- Matsá


Se deposita en la bandeja la tercera matsá (la inferior) y se recita la siguiente bendición sobre la matsá partida y la superior antes de romperlas. Al recitar la siguiente bendición, hay que tener en mente que incluye también al "sandwich" de Korej, que se hará con la tercera matsá, así como al afikomán.


Bendito eres Tú, Eterno nuestros Dios, Rey del universo, que nos ha dado el privilegio de comer matsá.


Se quiebra ahora un kazáit (28 gr.) de cada una de las matsot sostenidas, se unta en sal, se reparte entre todos y se come [en menos de cuatro minutos] reclinándose [hacia la izquierda].

9.- Maror


Se toma ahora un kazáit del maror (en recuerdo de la amargura en Egipto),sumergiéndolo en el jaróset - pero se agita luego para retirar la mayor parte del jaroset de modo que no se neutralice el sabor amargo. Se recita la siguiente bendición:


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, que nos ha dado el privilegio de comer maror.


Se come ahora el maror, sin reclinarse.


10.- Kórej


Se toma la tercera matsá (la inferior que se dejó en la mesa) y también un kazáit de jazéret - que habrá de sumergirse en jaroset. Se combina ambos [como un "sandwich"] y se dice lo siguiente:


Así hacía Hilel en la época del Beit HaMikdash (Templo): combinaba la ofrenda de pesaj, matsá y maror, y los comía juntos, como fue dicho: Lo comerán con matsot y hierbas amargas (Núm. 9:11).


Se come reclinado sin bendecir ya que se bendijo antes sobre los elementos.

11.- Shulján orej


Se sirve la comida tomando en cuenta que hay que comer el afikomán al final. También pude comer lo que quede en el plato del seder. Se puede beber vino entre la segunda y la tercera copa.


12.- Tsafún


Luego se toma el afikomán y se reparte entre todos los comensales, dando a cada uno como mínimo un kazáit. Se puede añadir matsá para que todos tengan lo suficiente. El afikomán se come en recuerdo del cordero de pesaj que se comía al final de la cena. Se come reclinado a la izquierda, antes de medianoche.

Después del afikomán sólo se puede beber las dos últimas copas y agua.


Después se lavan los dedos de las manos.


13.- Barej


Se llena ahora la tercera copa, se alza y sobre ella se recita el Birkat HaMazón (gracias después de la comida) como aparece en el sidur incluyendo “yaale veyavó” y la parte adicional que corresponde a la festividad de pesaj, ajustando las oraciones a los justos de las naciones.


Se recita la siguiente bendición sobre el vino y se bebe la tercera copa reclinado a la izquierda.

Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, que crea el fruto de la vid.


(Barúj atá Ado-nái, Elohéinu Mélej haolám, boré prí haguéfen.)


Se llena la cuarta copa y se abre la puerta haciendo la siguiente declaración:


Derrama tu ira sobre las naciones que no Te reconocen, y sobre los reinos que no invocan Tu Nombre. Por cuanto han devorado a Yaacov y asolaron su morada (Sal.79:6-7). Derrama sobre ellos Tu indignación, y que el furor de Tu enojo los alcance (Sal. 69:25). Persíguelos con furor y destrúyelos de debajo de los cielos del Eterno (Lam. 3:66).


14.- Halel


Salmo 115


No por nosotros, Eterno, no por nosotros, sino en aras de Tu Nombre, concede gloria, a causa de Tu bondad y de Tu verdad. ¿Por qué han de decir las naciones:


"Dónde, ahora, está su Dios"? Sí, nuestro Dios está en el cielo, cuanto El desea, El hace. Los ídolos de ellos son de plata y oro, producto de las manos humanas.


Tienen boca, mas no pueden hablar; tienen ojos, mas no pueden ver; tienen oídos, mas no pueden oír; tienen nariz, mas no pueden oler; sus manos no pueden tocar; sus pies no pueden caminar; no producen sonido en su garganta. Aquellos que los hacen serán como ellos -- todos los que depositan su fe en ellos. Israel, ¡confía en el Eterno! El es su ayuda y su escudo. Casa de Aharón, ¡confía en el Eterno! El es su ayuda y su escudo. Vosotros que teméis al Eterno, ¡confiad en el Eterno! El es su ayuda y su escudo.

El Eterno, que siempre nos tiene presentes, que El bendiga: Que El bendiga la Casa de Israel; que El bendiga la casa de Aharón; que El bendiga a todos aquellos que temen al Eterno, a los pequeños como a los grandes. Que el Eterno incremente [la bendición] sobre vosotros, sobre vosotros y vuestros hijos. Benditos sois por el Eterno, Hacedor del cielo y de la tierra. Los cielos son los cielos del Eterno, mas la tierra El la dio a los hijos del hombre. Los muertos no pueden alabar a Dios, ni tampoco alguno de los que descienden al silencio [de la tumba]. Mas nosotros bendeciremos a Dios desde ahora hasta la eternidad. ¡Haleluyá!


Salmo 116


Amaría que el Eterno escuchara mi voz, mis súplicas, si El volviera Su oído hacia mí en los días en que clamo. Fui preso de los estertores de la muerte y la miseria de la tumba me sobrecogió; hallé aflicción y dolor. Invoco el Nombre del Eterno: "El Eterno, Te imploro, ¡salva mi alma!" El Eterno es graciable y justo; nuestro Dios es compasivo. El Eterno cuida a los simples; fui llevado muy bajo y El me salvó.


Regresa, alma mía, a tu tranquilidad, pues el Eterno te ha concedido bien. Pues Tú has librado mi alma de la muerte, a mis ojos de las lágrimas, a mis pies de tropezar.


Andaré ante el Eterno en las tierras de los vivientes. Tuve fe aun cuando declaré:


"Estoy muy afligido"; [aun cuando] dije en mi arrebato: "Todos los hombres son engañosos".


¿Qué puedo proponer al Eterno por todos Sus beneficios para conmigo? Alzaré la copa de la salvación y proclamaré el Nombre del Eterno. Saldaré mis votos al Eterno en presencia de todo Su pueblo. Penosa a los ojos del Eterno es la muerte de Sus fieles. Te agradezco, Eterno, que puesto que soy Tu servidor, soy Tu servidor el hijo de Tu doncella, Tú has abierto mis ataduras. A Ti he de traer una ofrenda de gratitud, y proclamaré el Nombre del Eterno. Saldaré mis votos al Eterno en presencia de todo Su pueblo, en los atrios de la Casa del Eterno, en medio de Jerusalén. ¡Haleluyá!

Salmo 117


Alabad al Eterno, todas las naciones; ensalzadle, todos los pueblos. Pues Su bondad fue poderosa sobre nosotros, y la verdad del Eterno es eterna. ¡Haleluyá!


Salmo 118


Ofreced alabanza al Eterno porque El es bueno, porque Su bondad es eterna. Que Israel [lo] declare, porque Su bondad es eterna. Que la Casa de Aharón [lo] declare, porque Su bondad es eterna. Que quienes temen al Eterno [lo] declaren, porque Su bondad es eterna. Desde la aflicción llamé a Dios; con inmenso alivio, Dios me respondió. El Eterno está conmigo, no temo -- ¿qué puede hacerme el hombre? El Eterno está conmigo entre quienes me ayudan, veré [la caída de] mis enemigos. Es mejor cobijarse en el Eterno que confiar en el hombre. Es mejor cobijarse en el Eterno que confiar en los nobles. Todos los pueblos me rodearon, pero en el Nombre del Eterno los reduciré. Me rodearon, me cercaron, pero en el Nombre del Eterno los reduciré. Me rodearon como abejas, sin embargo serán extinguidos como espinas en el fuego; en el Nombre del Eterno los reduciré. Vosotros [mis enemigos] me empujasteis repetidamente para que cayera, mas Eterno me ayudó. Dios es mi fortaleza y canto, y El ha sido una ayuda para mí. El sonido de júbilo y salvación resuena en las tiendas de los justos: "¡La diestra del Eterno ejecuta actos de valor. La diestra del Eterno es exaltada; la diestra del Eterno ejecuta actos de valor!" No pereceré, sino que viviré y relataré los actos de Dios. Sí, Dios me ha castigado, mas El no me entregó a la muerte. Abridme los portales de la justicia; entraré por ellos y alabaré a Dios. Este es el portal del Eterno, los justos entrarán por él.


Te agradezco pues Tú me has respondido, y Tú has sido mi liberación.


La piedra que los constructores aborrecieron se ha convertido en la principal piedra angular.


Del Eterno ha sido esto; es maravilloso a nuestros ojos.


Este es el día que Eterno ha hecho, alegrémonos y regocijémonos en él.


Te rogamos, Eterno, ¡sálvanos!


Te rogamos, Eterno, ¡sálvanos!


Te rogamos, Eterno, ¡danos éxito!


Te rogamos, Eterno, ¡danos éxito!


Bendito es aquél que viene en el Nombre del Eterno; os bendecimos desde la Casa del Eterno.


Eterno es un Dios benévolo y El nos ha dado luz; atad la ofrenda del festival con cuerdas hasta [que la llevéis a] los cuernos del altar.


Tú eres mi Dios y Te alabaré, mi Dios, y Te exaltaré.

Alabad a Eterno porque El es bueno, porque Su bondad es eterna.


El Eterno nuestro Dios, todas Tus obras Te alabarán, y Tus piadosos, los justos que ejecutan Tu voluntad, y todo Tu pueblo, la casa de Israel, con canto jubiloso alabará y bendecirá, ensalzará y glorificará, exaltará y adorará, santificará y proclamará la soberanía de Tu Nombre, Rey nuestro. Porque es bueno alabarte, y apropiado cantar a Tu Nombre, porque desde el mundo más alto al más bajo Tú eres Dios. Bendito eres Tú Eterno, Rey ensalzado con alabanzas.


Salmo 136


Alabad al Eterno pues El es bueno, pues Su bondad es eterna;


Alabad al Dios de los seres excelsos, pues Su bondad es eterna;


Alabad al Amo de las huestes celestiales, pues Su bondad es eterna;


Quien obra grandes maravillas solo, pues Su bondad es eterna;


Quien crea los cielos con entendimiento, pues Su bondad es eterna;


Quien extiende la tierra sobre las aguas, pues Su bondad es eterna;


Quien hace las grandes luminarias, pues Su bondad es eterna;


El sol para regir de día, pues Su bondad es eterna;


La luna y estrellas para regir de noche, pues Su bondad es eterna;


Quien golpeó a Egipto a través de sus primogénitos, pues Su bondad es eterna;

Y sacó a Israel de en medio de ellos, pues Su bondad es eterna;


Con mano fuerte y con brazo extendido, pues Su bondad es eterna;


Quien partió el Yam Suf en fracciones, pues Su bondad es eterna;


E hizo pasar a Israel a través de él, pues Su bondad es eterna;


Y zarandeó al faraón y a su ejército dentro del Yam Suf, pues Su bondad es eterna;


Quien condujo a Su pueblo a través del desierto, pues Su bondad es eterna;


Quien golpeó a grandes reyes, pues Su bondad es eterna;


Y dio muerte a poderosos reyes, pues Su bondad es eterna;


A Sijón, rey de los amoreos, pues Su bondad es eterna;
 

Y a Og, rey de Bashán, pues Su bondad es eterna;


Y dio la tierra de ellos como herencia, pues Su bondad es eterna;


Una herencia a Israel Su servidor, pues Su bondad es eterna;


Quien en nuestra humillación nos recordó, pues Su bondad es eterna;


Y nos redimió de nuestros opresores, pues Su bondad es eterna;


Quien da alimento a toda carne, pues Su bondad es eterna;


Alabad al Dios del cielo, pues Su bondad es eterna.


Bendiga el alma de todo ser viviente Tu Nombre, el Eterno nuestro Dios, y el espíritu de toda criatura glorifique y exalte permanentemente el recuerdo de Ti, Rey
nuestro. Desde el mundo más alto hasta el más bajo, Tú eres el Dios Todopoderoso; y fuera de Ti no tenemos Rey, Redentor y Salvador que libera, rescata, sustenta, responde y Se apiada en todo momento de aflicción y tribulación;


no tenemos otro Rey más que Tú. [Tú eres] el Dios de las primeras y de las últimas [generaciones], Dios de todas las cosas creadas, Amo de todos los acontecimientos, que es ensalzado con múltiples alabanzas, que dirige Su mundo con bondad, y a Sus criaturas con compasión. En verdad, el Eterno no dormita ni duerme. Es El quien anima a los que duermen, quien despierta a los que dormitan, quien hace hablar al mudo, quien libera a los atados, quien sostiene a los que caen, y quien endereza a los encorvados. Solamente a Ti damos gracias. Aun si nuestra boca estuviera tan llena de cántico como el mar [está lleno de agua], nuestra lengua de melodía como el bramido de sus olas, y nuestros labios de alabanza como el ancho del firmamento, y nuestros ojos resplandecieran como el sol y la luna, nuestras manos estuvieran extendidas como [las alas de] las águilas del cielo, y nuestros pies fuesen ligeros como el ciervo -- aun así no nos sería suficiente para agradecerte, el Eterno nuestro Dios y Dios de los padres de Israel, y para bendecir Tu Nombre siquiera por una de las innumerables miríadas de favores, milagros y maravillas que Tú has hecho para con ellos y para con los padres de Israel anteriormente. El Eterno nuestro Dios, Tú los has liberado de Egipto, redimido de la casa de la esclavitud, sostenido cuando sufrimos hambre y alimentado cuando gozamos abundancia, rescatado de la espada y salvado de la plaga, y protegido de enfermedades graves y persistentes. Hasta ahora Tus mercedes nos han ayudado y Tus bondades no nos han abandonado; y Tú, el Eterno nuestro Dios, nunca nos abandonarás.


Por eso, los miembros que Tú has dispuesto dentro de nosotros, el espíritu y el alma que Tú has insuflado en nuestras narices, y la lengua que Tú has puesto en nuestra boca -- todos ellos han de agradecer, bendecir, alabar y glorificar, exaltar y adorar, santificar y proclamar la soberanía de Tu Nombre, Rey nuestro. Porque toda boca ha de dar las gracias a Ti, toda lengua ha de jurar con Tu Nombre, todo ojo ha de mirar a Ti, toda rodilla ha de arrodillarse ante Ti, todos aquellos que están erguidos han de prosternarse ante Ti, todos los corazones han de temerte y cada una de las partes más interiores ha de cantar a Tu Nombre, tal como está escrito: Declare todo mi ser: ¡El Eterno, quién es como Tú, que salva al pobre del que es más fuerte que él, al pobre y al menesteroso del que iba a robarle! (Sal. 35:10)


¡Quién puede asemejarse a Ti, quién puede igualarse a Ti, quién puede compararse a Ti, el grande, poderoso y temido Dios, Dios ensalzado, Poseedor del cielo y la tierra! Te loaremos, ensalzaremos y glorificaremos, y bendeciremos Tu santo Nombre, como está dicho: [Un Salmo] por David: bendice a Eterno, alma mía, y todo mi ser -- Su santo Nombre (Sal. 103:1).


Tú eres el Todopoderoso en virtud de la fuerza de Tu poder; el Grande en virtud de la gloria de Tu Nombre; el Poderoso para siempre, y el Temido en virtud de Tus actos que inspiran temor; el Rey que está sentado sobre un trono elevado y sublime.


Aquél que mora para la eternidad, ensalzado y santo es Su Nombre. Y está escrito:


Cantad jubilosamente al Eterno, vosotros los justos; corresponde a los rectos ofrecer alabanza (Sal. 33:1).


Por boca de los rectos Tú eres ensalzado; por los labios de los justos Tú eres bendecido; por la lengua de los piadosos Tú eres santificado; y en lo más íntimo de los sagrados Tú eres alabado.


En las asambleas de las decenas de miles de Tu pueblo, la Casa de Israel, con cánticos sea Tu nombre glorificado, nuestro Rey, en cada generación. Pues esa es la
obligación de todos los seres creados, el Eterno nuestro Dios y Dios de los padres de Israel, dar gracias, loar, alabar, glorificar, exaltar, ensalzar, bendecir, magnificar y aclamar a Ti, aún más que todas las palabras de cánticos de alabanzas y adoraciones de David, el hijo de Ishai, Tu ungido servidor.


Y por eso sea Tu Nombre alabado por siempre, Rey nuestro, el Dios Todopoderoso, el Rey grande y sagrado, en el cielo y sobre la tierra. A Ti, el Eterno nuestro Dios y Dios de los padres de Israel, cabe ofrecerte por siempre cántico y alabanza, adoración y melodía, [aclamar Tu] poder y dominio, victoria, grandeza y fortaleza, gloria, esplendor, santidad y soberanía; bendiciones y agradecimientos a Tu Nombre grande y sagrado; del mundo más elevado al más bajo, Tú eres Dios.


Bendito eres Tú, Eterno, Dios Todopoderoso, gran Rey, ensalzado con alabanzas, Dios al que cabe dar gracias, Amo de maravillas, Creador de todas las almas, Soberano de todas las criaturas, que Se deleita en los cánticos de alabanza; Tú eres el único Rey, la Vida de [todos] los mundos.

Inmediatamente se recita la bendición sobre la cuarta copa.


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, que crea el fruto de la vid.


(Barúj atá Ado-nái, Elohéinu Mélej haolám, boré prí haguéfen.)


Se bebe la cuarta copa reclinándose hacia la izquierda.


Bendición Final Sobre el Vino:


Bendito eres Tú, Eterno, nuestro Dios, Rey del universo, por la vid y el fruto de la vid, por el producto del campo, y por la tierra preciada, buena y amplia que Tú, generosamente, has dado a nuestros antepasados como herencia, para comer de su fruto y saciarse con su bondad. Apiádate, el Eterno nuestro Dios, de Israel, Tu pueblo, de Jerusalén, Tu ciudad, de Tsión, la morada de Tu gloria, de Tu altar y de Tu templo. Reconstruye Jerusalén, la ciudad sagrada, rápidamente en nuestros días, haznos subir a ella y regocíjanos en ella, y Te bendeciremos con santidad y pureza.


(En shabat: Plácete en fortalecernos en este día de shabat) y recuérdanos para bien en este día de la festividad de matsot. Pues Tú, Eterno, eres bueno y haces el bien a todos, y Te agradecemos por la tierra y por el fruto de la vid. Bendito eres Tú, Eterno, por la tierra y por el fruto de la vid.


Luego se proclama:


¡Le shaná ha-baá birushalayim!
¡EL AÑO PROXIMO EN JERUSALEN!

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