CUM

Comunidades unidas en el Mesías

Sin duda en nuestros días hay un gran despertar espiritual en todo el mundo. Cada vez somos más los que estamos interesados en los temas trascendentales y para ello buscamos fuentes seguras y confiables que nos acerquen al Creador del universo.

Hoy día somos testigos de un fenómeno que llama a todos la atención…

 

Miles de personas de todo el mundo, de diferentes razas, culturas y religiones están comenzando a sentir una atracción especial hacia el pueblo de Israel, aquella nación a la cual le fue revelada la sabiduría divina hace unos 3500 años en el monte Sinaí, también conocidos  como “el pueblo del Libro”, cuyo legado ha influenciado a todo el mundo.

 

Por lo tanto, de alguna manera se percibe y se intuye que esta es la fuente más confiable para acercarnos a Dios.

Es tal la efervescencia del momento que muchos han llegado al punto de abandonar sus religiones de cuna, por ejemplo, iglesias cristianas enteras ahora estudian las raíces hebreas del cristianismo, tienen libros de Torá y Talmud, cosas que hace cien años jamás lo hubiéramos imaginado, y aún más, algunos sienten que son judíos, se visten como judíos, compran comida kosher, tocan el shofar, defienden a los judíos, sienten una necesidad  impresionante por viajar a la tierra de Israel, etc. Ellos buscan todos los medios posibles para acercarse más a lo que consientes o inconscientes consideran ahora su propia nación.

Sin duda este es un despertar espiritual  que llama mucho la atención a propios y extraños. Y muchos se preguntan: ¿Qué tan correcto es esto?

 

La verdad es que este no es un tema nuevo en el judaísmo, de hecho es bíblico, quizás por la cantidad de personas interesadas y la diversidad de expresiones e interpretaciones que están surgiendo, sí es algo impresionante nunca antes visto y puede ser que estamos pisando los días  de los cuales hablaron los profetas de Israel. Pero siempre han existido individuos que se han interesado por seguir los pasos del pueblo de Israel. Curiosamente cuando Israel sale del exilio surgen estos despertares como está escrito inmediatamente después de la liberación de la esclavitud egipcia:

 

Partieron los hijos de Israel de Raamsés a Sucot, como seiscientos mil hombres a pie, sin contar niños. También subió con ellos grande multitud de toda clase de personas, y ovejas, y muchísimo ganado. (Shemot- Éxodo 12:37-38 RV60)

Ahora bien,  aunque esta sin duda es una respuesta profética e interesante, al estar en esta búsqueda y a pesar de dicho despertar, aquellos que sienten la necesidad de acercarse a la fe judía se topan con una encrucijada o mejor dicho un gran problema.

 

Comienzan cuestionamientos como:

 

“Por un lado ya no siento empatía con el cristianismo, por otro lado aunque estudio raíces hebreas y me siento judío, no sé si esto me hace judío, además me he enterado de que hay varios requisitos para ser y vivir como  judío legalmente,  me doy cuenta que ser judío no sólo es un asunto emocional.”

 

Otros se preguntan:

 

“¿Seré un descendiente de las tribus perdidas de Israel, y ahora Dios me está llamando a retornar a casa? Si es así  ¿cómo regreso?”

 

“Y ante todo, ¿cuál es mi posición en el Mesías Yeshúa?”

 

Etcétera…

 

Podríamos resumir los cuestionamientos en la siguiente pregunta:

 

“¿Quién soy y qué tengo que hacer?”

 

Todo esto y mucho más, ha impulsado a un grupo de líderes espírituales de varias naciones que han experimentado algo similar y que han pasado un largo camino de reflexión, estudio, oración, ayuno, pruebas, errores, rectificaciones, etc. a reunirse y formar un consejo cuyo fin es precisamente atender a este tipo de cuestionamientos, con miras a orientar a todas las personas interesadas para que puedan caminar de la manera más correcta según la identidad que Dios les haya asignado.

El Consejo fue establecido formalmente en abril de 2015, y decidió crear una agrupación de comunidades en todo el mundo llamada Comunidades Unidas en el Mesías (CUM).

 

¿Para qué se formó CUM?

En primer lugar por la necesidad de estar unidos en este movimiento de restauración que estamos viviendo. En segundo lugar, con el  propósito de proveer orientación y dirección a comunidades existentes y nacientes de temerosos de Dios entre las naciones, para la edificación del Cuerpo del Mesías, mediante la difusión del mensaje de salvación en el Mesías y la instrucción en el camino de santidad y justicia de la Torá, según aplique a los temerosos de Dios de las naciones.

Las palabras del Rabino Shaúl pueden expresar mejor la finalidad que tiene CUM:

“solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz…” (Efesios 4:3 RV60)

 

“perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo del Mesías, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud del Mesías.” (Efesios 4:12,13 RV60 revisada)

 

¿Por qué el énfasis de CUM es trabajar con los creyentes de origen no judío?

En las enseñanzas de los emisarios (apóstoles) de Rabí Yeshúa están claramente trazadas las dos vías, o por así decirlo “carriles”, que ofrece la Torá en relación a la santificación y servicio al Eterno, una para la circuncisión y otra para la incircuncisión (Romanos 1:16; Gálatas 2:7-9) dentro del marco de la fe judía sobre la base de la justificación por la fe.

En otras palabras, según los primeros discípulos de Rabenu Yeshúa los no judíos que han alcanzado la salvación por medio de la obra del Mesías no se deben convertir en judíos (Hechos 15:19-20; ibíd. 21:25; 1 Corintios 7:17-18), sino que hay una vía que ofrece la Torá y la misma tradición judía para ellos.

 

Esta misma idea expresada hace dos mil años por los emisarios de Mesías la podemos encontrar en las palabras de un gran Rabino del siglo XIX Eliyahu Benamozegh (1822-1900) quien fue un pionero del resurgimiento de las leyes universales de la Torá para las naciones desde la plataforma del judaísmo. En uno de sus libros escribe:

“La constitución de una religión universal es la meta final del judaísmo… El culto especial de Israel es el respaldo, el medio para la realización de la verdadera religión universal…” (Elie Benamozegh, Israël et l’Humanité, p. 28-29, réédition par Albin Michel 1980, traducido al español por el Consejo de CUM)

 

Cuenta la historia que a finales del siglo XIX debido a la reunión fortuita de Aimé Pallière (1868-1949) y el Rabino Eliyahu Benamozegh la práctica de las leyes universales volvió a surgir. Pallière había perdido la fe en la doctrina católica y comenzó una búsqueda personal de la verdad religiosa. Después de haber sido expuesto a un auténtico estudio de la Torá en su ciudad natal de Lyon, se interesó por la conversión al judaísmo. Por razones familiares la conversión era una opción remota y Pallière se encontraba en un profundo conflicto espiritual. Sus amigos de la comunidad judía sugirieron que se dirigiese al Rabino Eliyahu Benamozegh, el rabino de la comunidad sefardí de Livorno, Italia. El rabino ofreció a Pallière una solución a su crisis a través de las leyes universales de la Torá a las cuales fueron fieles los patriarcas de Israel:

“Nosotros los judíos tenemos la religión destinada a toda la raza humana, la religión a la que los gentiles están sujetos, como fue para nuestros patriarcas antes de la promulgación de la ley de la Torá. ¿Podría usted suponer que la verdadera religión que Dios destina para toda la humanidad es sólo propiedad de un pueblo especial? No, en absoluto. Su plan es mucho mayor que eso.”(Citado por Aimé Pallière en “Le sanctuaire inconnu”)

Estamos convencidos de que este camino muy conocido hoy día por el judaísmo tradicional, fue el mismo que los doce emisarios promovieron entre los judíos y el que fomentó el Rabino Shaúl (apóstol Pablo) entre los gentiles, agregando algo muy importante…

La revelación del Mesías sufriente y los efectos de su muerte y resurrección para todo ser humano.

 

Para nosotros las enseñanzas, la vida, la muerte expiatoria y resurrección de Rabí Yeshúa son vitales, de gran inspiración y ejemplo a seguir. Creemos por las Escrituras divinamente inspiradas que él es el Mesías prometido a la casa de Israel y el Mesías universal.

 

Tal como dijo el Rabí Shaúl: “nadie puede poner otro fundamento” en nuestra vida espiritual (1 Corintios 3:11). Creemos que es nuestra labor, expandir el mensaje de redención y vida eterna traída por el Mesías de Israel a toda la humanidad. Como los profetas anunciaron, una nueva realidad espiritual se ha iniciado con la venida del Mesías (Joel 2:28; Ezequiel 36:26; Jeremías 31:31-33) y el Espíritu del Eterno está disponible para “toda carne”. Si bien esto será disfrutado por todo Israel y también por la humanidad, en el reinado mesiánico, como discípulos de Yeshúa tenemos un anticipo del Espíritu por haber experimentado la vida de resurrección. Rabí Shaúl llamó esto: “las arras del Espíritu.” (Efesios 1:13-14; 2 Corintios 1:21)

Tanto judíos como gentiles discípulos de nuestro Maestro deben experimentar el nuevo nacimiento descrito por los profetas y anunciado por Yeshúa, y el resultado directo de su resurrección. Una vida permeada del Espíritu del Mesías lo que consideramos ideal para judíos y gentiles en Mashíaj. Nuestra visión es proveer herramientas, orientación y dirección para que todos sean “adoradores en espíritu y en verdad.” (Juan 4:23 RV60 revisada)

 

Con la revelación del Mesías un maravilloso camino fue revelado, tanto a judíos como a temerosos de las naciones, el servicio en el tabernáculo celestial (Éxodo 26:30; Juan 4:23; Hebreos 4:16), a la par de nuestro servicio en la tierra, en donde no hay diferencia de identidad, contrario a la distinción que existe en  este mundo físico, como escribió el Rabí Shaúl:

 

Porque todos los que habéis sido inmersos en Mashíaj, de Mashíaj estáis revestidos (Ex. 28). Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Mashíaj Yeshúa. (Gálatas 3:27-28 RV60 revisada)

 

Siendo este un tema trascendental de la obra de Mashíaj el Consejo tiene esta prioridad, que aprendamos a trabajar junto con Mashíaj en esa dimensión, tal como lo expreso Rav Shimón Kefa:

 

Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Yeshúa HaMashíaj. (1 Pedro 2:5 RV60 revisada)

En este sentido sólo hay un camino.

Debido a nuestro contexto inmediato y nuestro entendimiento espiritual, como hemos dicho antes, el enfoque principal del Consejo son los temerosos de Dios de las naciones o justos de las naciones, por lo que encontrarás en esta página varios mensajes, orientación, consejería, leyes prácticas, libro de oraciones y mucho más material dirigido a este grupo en específico.

Dado que el pueblo judío ya tiene un sistema de interpretación halájica y establecimiento de leyes que les son vinculantes, el trabajo del Consejo en cuanto a los judíos no pretende cambiar o eliminar esas leyes sino inspirar y orientar a los judíos que están en el Mesías, instruyéndolos en el legado ético y espiritual de nuestro Maestro.

 

Miembros del consejo:

El Consejo se compone de tres niveles de compromiso, directiva, miembros y candidatos o amigos, con presencia en Israel, México, El Salvador, República Dominicana, Honduras, Estados Unidos, Guatemala, Colombia, Chile y España.

 

Los miembros del Consejo son aquellos que participan en la toma de decisiones y que formalmente acuden a las reuniones tanto virtuales como físicas. Sus comunidades dependen de la orientación y dirección del Consejo.

 

El Consejo está abierto a la integración de nuevos miembros después de un tiempo de prueba.

 

¡Que el Eterno utilice esta página web para bendición y que sea un instrumento para la redención final!

 

¡Amen ve-amen!

 

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