El Mesías escondido en los personajes bíblicos


Por Prof. José Alberto Fuentes

 


Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Yeshúa, el hijo de Yoséf, de Natsaret. Juan 1:45

 


Índice


 

Introducción ______________________________________ 3
 

Moshé Rabenú ______________________________________ 7
 

Yitsjak ______________________________________ 16
 

David HaMelej ______________________________________ 22
 

Yoséf HaTsadik ______________________________________ 27
 

Conclusión ______________________________________ 36
 

Introducción:


Salmo 119:18 Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley. Este versículo nos viene a enseñar que detrás de las letras de la biblia hay un mensaje profundo que nuestros ojos naturales no son capaz de percibir. El dulce cantor de Israel, el Rey David, siendo un gigante espiritual expresó un profundo deseo por conocer las verdades espirituales de cada versículo de la Torá que le eran ocultas. Cuánto más nosotros los pequeños debemos desear con todo nuestro ser que Dios, bendito sea, abra nuestro entendimiento. Está escrito en el Zohar HaKadosh: "Dijo Rabí Shimon: ¡Ay de aquel individuo que dice que la Torá viene a contar cuentos simples y relatos trillados de Esaú, Laban, etc.!…sino que todas las palabras de la Torá tratan de cosas elevadas y secretos superiores”. (Parashat Behaalotejá)


Es necesario saber que las palabras de la Torá representan muchos niveles de entendimiento, y cada versículo de la Torá puede ser interpretado de maneras diversas. Los Sabios nos dicen que la Torá tiene setenta facetas de entendimiento, así como había setenta ancianos en el sanedrín (Bamidbar Rabá 13:15).


También el célebre Rabino Moshe Jaim Luzzato (Ramjal), en Derej Etz Jaim, escribe que no hay menos de seiscientas mil posibles interpretaciones para cada versículo de la Torá. Quizás en alusión al número de almas que salieron de Egipto que menciona la Torá.


Por supuesto, esto no quiere decir que no haya reglas de interpretación, por ejemplo si alguien interpreta un versículo de la Torá de manera que anule algún mandamiento o impulse al alejamiento de los principios de la fe, es una interpretación que no tiene validez en absoluto y debe ser desechada.


Principalmente los sabios hablan de cuatro categorías de interpretación de la Torá, cada una de las cuales incluye numerosas interpretaciones de cada versículo.


Estas cuatro facetas de estudio a menudo son representadas por la sigla Pardés, palabra hebrea que significa huerto.


¿Por qué Pardes? Los primeros Rabinos nos enseñaron que la Tora es como un hermoso huerto. Si miramos un huerto, a la distancia no podemos distinguir más que un colorido paisaje. Pero si nos acercamos descubrimos que lo que parece una indistinguible masa de pasto en realidad tiene un potencial maravilloso lleno de hojas hermosas, flores y frutos deliciosos. Si nos aventuramos aún más vemos que los frutos tienen una piel que los recubre. Y si nos esforzamos un poco más pelamos las capas de piel que tiene cada fruto recibimos una recompensa final que es un alimento delicioso que nos da vida. Así entendemos que lo que parece a simple vista un simple campo, dentro del mismo hay en realidad capas y capas de cosas maravillosas.


Analicemos brevemente los cuatro niveles:


Peshat: La explicación directa o el significado literal del texto. Esto es conocer la historia, los personajes, las leyes y las recomendaciones tal como están escritas. Los sabios nos enseñan que este nivel es como una vestimenta que esconde la esencia de las cosas. De hecho la palabra peshat vine de lifshot que significa desnudarse, sacar la ropa. Con esto también aprendemos que la misma etimología de peshat nos anima a buscar más allá de la literalidad, como si nos dijera: “desnuda el texto, ve la esencia”


Rémez: La palabra rémez literalmente significa aludir o insinuar. Este nivel permite ir descubriendo las insinuaciones escondidas en los textos, por ejemplo, el valor de las palabras o el salteo de letras, o en letras que aparentemente faltan o están de más, para hallar así un sin número de mensajes.


Drash: Tiene que ver con el estrato interpretativo. La palabra drash vine de derashá (discurso, plática o enseñanza), es la parte correspondiente a los oradores, que se forma con base en textos, parábolas y moralejas que esconden verdades espirituales y sirven de enseñanza para el público.


Sod: la palabra sod en hebreo significa “secreto”. Esta es la parte más profunda, los secretos de la Torá, dado a través de Ruaj HaKodesh (inspiración divina). Esto corresponde a la esencia, es decir sin ropas ni vestimentas que escondan el mensaje principal detrás de los textos.


Es importante saber que cuando Dios bendito reveló su palabra a Moshé, primero le dio el sod (el nivel más profundo), pero como era un nivel muy elevado Moshé lo fue bajando, es decir filtrando o vistiéndolo hasta llegar al nivel de Peshat (el nivel simple y directo) de manera que fuera accesible en nuestra realidad y para todo el pueblo. Es por eso que la Torá que tenemos está “vestida” en términos físicos, y sus mandamientos se invisten en objetos físicos, por ejemplo: el tzitzit, hecho de lana, los tefilin hechos de cuero, el mishcan con diversidad de materiales, etc. en palabras del Alter Rebe: la Torá ha viajado en descenso por etapas de ocultamiento, etapa tras etapa, de un mundo superior a nuestro mundo físico (Sefer shel beinonim cap. 4). De ahí las palabras de nuestro maestro: Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? (Juan 3:12).


Ahora bien, siendo uno de los conceptos más importantes de las sagradas escrituras el tema del Mesías, y conociendo ahora que detrás de las palabras e historias bíblicas hay niveles de entendimiento y mensajes impresionantes que están escondidos, me pregunto: ¿podemos encontrar al Mesías en la vida y obra los personajes bíblicos?


Dejemos que el mismo Moshé lo devele.


Deuteronomio 18:15-18.


15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el Eterno tu Dios; a él oiréis; 16 conforme a todo lo que pediste al Eterno tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz del Eterno mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera. 17 Y el Eterno me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho.18 Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.


Es decir, la vida de Moshé es un reflejo de aquel profeta, que según nuestros mayores es el Mesías mismo (Mateo 21:11; Juan 6:14; Hechos 3:22).


Juan 5:46-47


Porque si creyereis a Moshé, me creerías a mí, Porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿Cómo creeréis en mis palabras?


¿Quieres encontrar al Mesías? Estudia los primeros cinco libros de la biblia.


También el Talmud afirma en masejet Berajot 34b:


Y También dijo Rabi Jiya bar Aba en nombre de Rabi Yohanan: Todos los profetas profetizaron exclusivamente respecto a los días de Mashíaj.


No obstante, debemos indagar en los niveles de entendimiento más profundos para encontrarlo, porque si damos un vistazo simple a los textos perderemos de vista el gran mensaje que muestra detalladamente todo el programa profético en cuanto al Mesías de Israel y cómo este programa se está cumpliendo en la persona de Yeshúa.


Lucas 24:44


44 Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. 45 Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; 46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Mesías padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día…


Nos preguntamos, ¿en qué parte de los primeros cinco libros se habla literalmente de la resurrección? ¿En qué parte se habla de un Mesías sufriente? Etc.


Necesitamos adentrarnos en los textos, y pedir que Hashem abra nuestros ojos para ver las maravillas escondidas que en ellos hay, pedirle que se nos caigan las escamas con respecto al tema del Mesías, como al Rabino Pablo (ver Hechos 9:18).


Lucas 24:13-32


13 Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. 14 E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido. 15 Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Yeshúa mismo se acercó, y caminaba con ellos. 16 Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen.17 Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? 18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? 19 Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Yeshúa nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; 20 y cómo le entregarosn los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron. 21 Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido.22 Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro; 23 y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive. 24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron. 25 Entonces él les dijo: !Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! 26 ¿No era necesario que el Mesías padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? 27 Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían. 28 Llegaron a la aldea a donde iban, y él hizo como que iba más lejos. 29 Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos.30 Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. 31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista. 32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?


¿Te hubiera gustado estar en esa charla camino a Emaús, y escuchar de la boca del maestro la explicación de los textos bíblicos a la luz de la obra Mesías? Para los que le seguimos, creo que esta es la enseñanza que hemos esperado recibir toda la vida, que sea pronto y en nuestros días.


Según nuestro santo maestro, el Mesías tiene dos roles que cumplir principalmente:


- Primero debe manifestarse como siervo, sufrir el rechazo de los líderes de su propio pueblo llegando al punto de morir.


- Segundo, después de la resurrección y de recibir el poder de una vida indestructible, entonces puede ejercer el rol de rey no sin antes pasar por un proceso de ocultamiento.


Así pues tenemos un rol como siervo sufriente y otro como rey en la misma persona.


Estoy convencido que en esa charla que tuvo con sus discípulos, mencionó a cuatro personajes bíblicos que considero muy importantes, que anuncian fuertemente al Mesías y los roles que debe desarrollar.


1. Moshé Rabenu, Moisés nuestro maestro.

2. Yitsjak avinu, el patriarca Isaac.


3. David HaMelej, el Rey David.


4. Yoséf HaTzadik, famosamente conocido como José el soñador.


Aunque podría entrar en muchos detalles, a afectos de no alargar el estudio, veamos solo unas pequeñas pistas en cada uno de estos personajes, está en tus manos descubrir más cosas con la ayuda de Dios. Solo puedo decirte que quedarás sorprendido al ver las muchas similitudes entre ellos y el Mashíaj manifestado en la persona de Yeshúa.

Moshé Rabenu


La Torá nos cuenta:


Éxodo 1:22


22 Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al río a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida.

 

Éxodo 2:1-3

 

1Un varón de la familia de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví ,2 la que concibió, y dio a luz un hijo; y viéndole que era hermoso, le tuvo escondido tres meses. 3 Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río. 4 Y una hermana suya se puso a lo lejos, para ver lo que le acontecería.5 Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase.6 Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los hebreos es éste.

 

Como todo niño hebreo Moshé fue expuesto a un peligro de muerte poco después de su nacimiento por causa del edicto del malvado Faraón, así Yeshúa tuvo que ser rescatado de las manos del malvado rey Herodes que temía por el anunciado redentor.

 

Moshé fue salvado del peligro de la muerte en el agua. De la misma manera Yeshúa fue sacado de las “aguas” de la muerte (ver Jonás 2:5-6. Salmo 18:16, id 69:14-15) de hecho como veremos más adelante este acontecimiento en la vida de Moshé se tomó como una “resurrección” pues muchos niños hebreos ya habían muerto en las aguas y el hecho de que Moshé estuviera vivo era un evento divino y milagroso para la hija de Faraón.

 

Mateo 2:13


Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.


Es interesante que Moshé pasa del territorio “hebreo”, la tierra de goshen, a la tierra de los egipcios siendo rescatado por la hija del faraón, de la misma manera para preservar su vida Yeshúa baja a Egipto.


Así pues, Moshé siendo hebreo recibe una identidad egipcia, de hecho se dice de él en la Torá: Ish Mitzrí, hombre egipcio (Éxodo 2:19), convirtiéndose en un extraño para sus hermanos judíos.


Los sabios enseñan que hubieron algunos aspectos que quedaron intactos entre el pueblo de Israel aún en el exilio Egipcio: mantuvieron una vestimenta distintiva, nombres distintivos y un lenguaje distintivo, lo increíble es que Moshé es todo lo contrario a esto.


Nos cuenta la Torá:


Éxodo 2:10


Y el niño creció, y ella lo trajo a la hija del Faraón, y fue para ella como un hijo; ella llamó su nombre Moshé, y dijo: pues de las aguas él fue sacado.


Los sabios enseñan que el nombre Moshé es de origen egipcio, pero no un simple nombre gentil, sino un nombre con trasfondo pagano.


El Rav Ari Kahn profundiza sobre esto y presenta lo siguiente:


Ezequiel 29:3


Habla, y di: Así ha dicho Hashem el Señor: He aquí yo estoy contra ti, Faraón rey de Egipto, el gran cocodrilo que yace en medio de sus ríos, el cual dijo: Mío es el Nilo, pues yo lo hice.

 

Como lo muestra Yejezquel el Faraón creía que él era el dios del Nilo. El decreto que decía que todos los niños judíos debían ser tirados al río Nilo se hace más significante con esta visión:

 

Cuando las parteras se negaron a matar a los niños, el Faraón sugirió que los niños sean tirados al agua en lugar de eso. ¿Por qué esto sería más atractivo que simplemente matarlos? Cuando apreciamos que el Faraón se declaró a sí mismo el dios del Nilo, en efecto, él estaba diciendo "arrojen a los niños al Nilo, y el dios del Nilo decidirá quién vivirá y quién morirá".

 

No sólo el Faraón pensaba que era el dios del Nilo sino que también llamó a su hija "Bitiá" - hija de dios.

 

Y estos son los hijos de Bitiá, hija del Faraón" (1 Crónicas 4:18, también ver Kalá Rabatí 3:23, Vaikrá Rabá 1:3).

 

Esta fue la mujer que salvó, y le dio nombre a Moshé. Su padre fue "el dios del Nilo", ella fue la hija de "dios", y ella sacó un hijo del Nilo y lo llamó Moshé. "Pues de las aguas él fue sacado" (2:10).


Cuando Bitiá le puso el nombre a Moshé, quiso proclamar algo que tenía significado teológico e implicaciones políticas también. Ella estaba aclamando que el Nilo había dado a luz a su hijo. Por supuesto que ella sabía racionalmente que uno de los hebreos había, de hecho, dado a luz a Moshé, pero debemos recordar que el haber tirado los niños al río Nilo no fue visto como un acto de asesinato, sino como algún tipo de juzgamiento. Moshé surgió del Nilo con vida, lo cual tiene un significado teológico para Bitiá. Es por eso que él es declarado "hijo del Nilo". Ella estaba obviamente poniéndolo a él como el futuro Faraón, o por lo menos que tomase su lugar en el panteón de los dioses egipcios. El nombre de Moshé no fue meramente un nombre egipcio; fue puesto con una connotación idólatra.

 

¿Fue Moshé un egipcio? Más bien sus ropas eran egipcias, pero él era un hebreo" (Midrash Rabá 1:32).

 

El segundo factor que contribuyó a la liberación fue que tenían una vestimenta distintiva. Aquí también, Moshé fue deficiente.

 

Lenguaje: los judíos también conservaron un lenguaje diferente, preservando el hebreo como su lengua madre a pesar de los largos años de exilio. Aquí también, las credenciales de Moshé parecían faltar.

 

La Torá nos dice que Moshé tenía dificultades para hablar:

 

"Yo no soy un hombre elocuente…., sino que soy lento (kaved) de habla, y lento de lengua" (Éxodo 4:10).

 

Más tarde, Moshé se describió a sí mismo como "arel sefatáim" (6:12,30) que literalmente significa "labios no circuncidados", refiriéndose a otra clase de impedimentos. Tomándolo literariamente, surge que Moshé no siente que él tiene el derecho de representar al pueblo de Israel porque su lengua estaba "no circuncidada": el habla de Moshé también era egipcia. (Hasta aquí comentario del Rav Ari Kahn, parashat shemot)

 

De hecho el midrash dice que por el mérito de no perder la lengua hebrea Israel fue redimido.

 

Entonces, todo parece indicar que Moshé no era apto para ser redentor, pues fallaba en las tres características de identidad que el pueblo no perdió y que les dio el mérito de la redención. Pero la Torá enseña que cuando Moshé se despojó de su identidad egipcia sacando a la luz su verdadera identidad, la hebrea, logro ser el redentor del pueblo de Israel.


Ahora podemos entender lo que ha sucedido con Yeshúa, de la misma forma que Moshé ha sido despojado de su identidad hebrea, convertido en una figura idolátrica entre los gentiles, conocido como “Jesucristo” e identificado como “el dios hijo”. Esto sin duda lo convirtió en un personaje ajeno y despreciable a sus hermanos judíos. En medida que el verdadero Yeshúa muestre su identidad judía el pueblo judío lo aceptara.


Vemos como la Torá y los sabios nos hablan más allá de lo que el texto en su forma literal nos dice, los secretos de la historia ahora son develados.


Moshé el primer redentor fue rechazado la primera vez cuando vino a sus hermanos hebreos como está escrito:

 

Exodo 2:13-14a

 

Al día siguiente salió y vio a dos hebreos que reñían; entonces dijo al que maltrataba al otro: ¿Por qué golpeas a tu prójimo? 14 Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros?


De hecho dice el Midrash Rabá que Moshé lloraba al ver el dolor de sus hermanos y decidió inclinar sus hombros y cargar cargas pesadas junto con los hijos de Israel. Doliéndose dijo: ¡Vuestras torturas me lastiman a mí también; solo deseo poder Morir por vosotros!


No obstante, aun así no le recibieron. Datan jefe de los judíos en ese tiempo junto con su hermano Aviram lo rechazaron como leímos, y agrega el Midrash que le dijeron: ¡Tú no tienes siquiera edad suficiente para para actuar como juez!


De la misma manera la elite de los judíos rechazó al postrer libertador Yeshúa cuando vino por primera vez.


Mateo 21:23


Cuando vino al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se acercaron a él mientras enseñaba, y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Y quién te dio esta autoridad?


Moshé se manifestó con señales y maravillas delante del pueblo de Israel. De la misma manera Yeshúa anduvo haciendo milagros y maravillas a favor del pueblo. Una de esas señales apunta al Mesías “leproso” que menciona el talmud en relación a Isaías 53 como veremos.


Éxodo 4:6-10


Le dijo además Hashem: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne.


Si el pueblo no creía, Moshé tendría que mostrar la señal de la “lepra”, esto nos habla del Mesías que tuvo que padecer porque el pueblo no creyó en su mensaje, tuvo que hacerse “leproso”.

 

Nos dice el Talmud en Sanedrín 98b:


El Mashíaj, ¿Cuál es su nombre? se llama Shilo, afirmaron en la escuela de rabí Shilá, porque dice lo escrito hasta que venga Shilo (Génesis 49:10). Se llama Yinon explicaron en la escuela del rabí Yanái, porque dice lo escrito: Su nombre será para siempre, ante el Sol será propagado (Yinon) su nombre (Salmos 72:17). Se llama Janiná, expresaron en la escuela del rabí Janiná, porque dice lo escrito: porque no os mostraré clemencia (Janiná) (Jeremías 16:13). Otros dicen se llamará Menajem ben Jizkiiá, porque dice lo escrito: se alejó de mí el consolador (menajem) que daría reposo a mi alma (Lamentaciones 1.16). Dijeron los rabinos: Se llama el leproso de la casa de estudio, porque dice lo escrito: ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Elohim y abatido… (Isaías 53:4). (Énfasis añadido)

 

¿Y qué otra prueba tenemos de que el Mesías se identifica con la obra de Moshé a través de los milagros? Dice la Torá:

 

Números 21:8-9

Y Hashem dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.

 

Increíblemente la palabra serpiente, Najash en hebreo, tiene el mismo valor numérico que la palabra Mashíaj, 358, esto es una prueba contundente de la relación entre ambos conceptos.

 

Está rara prescripción de la Torá habla fuertemente de la obra del Mesías, por un lado Dios ordena levantar esta serpiente para salvar a su pueblo de la muerte (alusión al veneno de la serpiente, Génesis 3:1-19). Por otro lado esta serpiente se volvió en un símbolo de idolatría, que tuvo que ser destruida (2 Reyes 18:4). Lo mismo paso con Yeshúa, fue levantado como señal de salvación por parte del Eterno (Juan 3:14-15). Pero también fue mal interpretada su tarea, y su imagen ha sido tomada para fines idolátricos.

 

El porqué de todas estas cosas raras descritas en la historia de Moshé que ha permitido el Eterno, como que Moshé nació de una relación dudosa, su padre Amram se casó con su tía Yojebed. Que Moshé se criara como egipcio. Que se levantara una imagen de bronce como señal de salvación. Que un símbolo de pecado como la serpiente se relacione con el Mesías, etc. es todo un tema que hemos ido entendiendo gradualmente y seguiremos teniendo más luz conforme avancemos en este estudio, pero ello viene hablarnos de la obra del Mesías.


En otro episodio crucial de la vida de Moshé, demostró un total auto sacrificio. Anunciando con esto el carácter de Mashíaj. Cuando los judíos hicieron el becerro de oro, Dios quiso destruirlos debido a su idolatría. Moshé le dijo a Dios: “si tu no los perdonas a ellos, entonces tendrás que destruirme a mí también, “bórrame del libro” (Éxodo 32:32). De la misma manera Yeshúa prefirió morir por los pecados de todos sus hermanos antes de ver su destrucción completa y definitiva.


Y así podríamos seguir hablando de muchos detalles.


La misma tradición judía nos habla de la relación Moshé-Mashíaj.


Midrash Kohelet Rabá:


R. Beraquías dijo en nombre de R. Itzjak: Así como hubo un primer redentor, también habrá un Postrero. Así como se dice del primer redentor que “Tomó a su mujer y a sus hijos, y los puso sobre un asno” (Ex.4:20), también se dice del postrer redentor que viene “Humilde montado en un asno” (Zc.9:9).


Está escrito: Y halló Yeshúa un asnillo, y se montó sobre él, como está escrito: No temas hija de Sión: He aquí tu Rey viene, sentado sobre un pollino de asna. (Juan 12:14-15)


Así como el primer redentor proveyó maná, como está escrito: “He aquí derramaré sobre vosotros pan del cielo” (Ex.16), también lo hará el postrer redentor como está escrito: “Haya abundancia de grano en la tierra” (Sal.72:16)


Sabemos que Yeshúa se identificó como el pan del cielo, además de alimentar milagrosamente a las multitudes (Juan 6:35; Mateo 14:19)


Así como el primer redentor abrió una fuente, así también el postrer salvador proveerá agua, como está escrito: “Brotara un manantial de la casa de Hashem” (Joel 3:18)


Yeshúa dijo: El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva, también dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua volverá a tener sed, pero el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. (Juan 4: 14; 7:38)


Los grandes Mecubalim no se quedan atrás al mostrar similitudes entre Moshé y Mashíaj. El aclamado Rabino Jaim Vital alumno del santo ARI, reconocido como uno de los más grandes cabalistas de todos los tiempos, dice en Arba Meiot Kesef Shekel página 68 cosas impresionantes:


Así como nos encontramos con que Moshé Rabenu ascendió al cielo en cuerpo y alma, y allí permaneció durante 40 días… del mismo modo el Mashíaj, con la ayuda del Todopoderoso, ascenderá al cielo… Este es el secreto al cual alude el Zohar,”Mashíaj se puso de manifiesto, sin embargo nadie lo percibió”.


Poco después Mashíaj se esconde, en cuerpo y alma, en ese pilar Divino (La incubación espiritual de esta alma) sublime, como se explicó anteriormente. Mashíaj será llevado hasta el cielo tal como Moshé ascendió al firmamento, para descender luego y se rebeló por completo a la vista de todos. Mashíaj hará lo mismo entonces todo el pueblo judío a continuación, lo reconocerá a él y acudirá a él.


¿Te suena familiar? Cualquier parecido con Yeshúa es mera coincidencia, mejor dicho Dios-cidencia.


También la jasidut de Breslev en el libro Mashíaj: ¿Quién?, ¿Qué?, ¿Por qué?, ¿Dónde? Y ¿Cuándo? parte 2 capítulo 4, nos revela tremendas declaraciones con respecto a Moshé y Mashíaj:


Encontramos muchas enseñanzas que indican que Moshé es el Mashíaj. “Moshé guio a su rebaño en el desierto” (Éxodo 3:1). Cuando Dios habló con Moshé, le dijo: “el desierto es una señal para ti. Tú guiarás a tu rebaño hacia el desierto y lo dejarás allí. En el futuro, es decir en los días del Mashíaj, tú lo redimirás en el desierto.


Aquello que fue (Moshé), es lo que será (Mashíaj)… pues no hay nada nuevo bajo el sol. (Eclesiastés 1:9)


El Tikuney Zohar afirma claramente: Mah She’haiá Hu She’ihié que significa aquello que fue es lo que será. El acróstico de Mah She’haiá Hu es MoSheH. Es decir, el mismo redentor que nos sacó de Egipto, que nos formó como nación y nos dio la Torá, será nuestro redentor en el futuro. Él nos sacará de nuestro exilio, nos establecerá como una nación unida y nos revelará la Torá de una manera mucho más profunda. (Tikney Zohar 69, p.111b; ver también Zohar II, 120a)


También es Moshé el paradigma de verdadero líder, en un sentido quizá más profundo que el rey David. Moshé demostró un total auto sacrificio. Cuando los judíos hicieron el becerro de oro Dios quiso destruirlos debido a su idolatría. Moshé le dijo a Dios: “si tu no los perdonas a ellos, entonces tendrás que destruirme a mí también (Éxodo 32:32). Y era un líder además para cada persona en particular. Tremenda como era su figura, capaz de permanecer en el cielo sin comida ni bebida durante 40 días consecutivos y en tres ocasiones sucesivas, Moshé era accesible para toda persona que buscase su consejo (ver Rashí Números 27:16-18)


E incluso trató de llegar a la Multitud Mezclada (No judíos), para traerla bajo el yugo de Dios, aconsejándola y guiándola en el sendero adecuado para cada uno, de acuerdo con su propia capacidad. Esto es el verdadero liderazgo, digno del Mashíaj.


Sin duda estas palabras se relacionan con Yeshúa, pero me llama la atención en particular este último párrafo que habla de los no judíos a los que Moshé ayudo para encontrar al único Dios verdadero. Hoy por hoy el Rabino que mayor número de no judíos ha traído al conocimiento de la Torá y el Dios de Israel es justamente nuestro maestro y Mesías Yeshúa.


Seguimos con la cita:


Más aun, Yaakov bendijo a Yehudá diciendo: la vara no se apartará de Yehudá… hasta que venga Shilo (Génesis 49:10). Shilo según lo sabios es el Mashíaj. (Sanedrin 98b). Es sorprendente entonces comprobar que el valor numérico de la palabra Shilo es 345 es el mismo valor numérico que el nombre de Moshé 345.


Cabe mencionar que en masejet Sanedrín 98b, que ya leímos antes, se preguntan los rabinos sobre el Mashíaj: ¿Cuál es su nombre? En hebreo ¿Má Shemo? Los rabinos mencionan varios nombres entre ellos como vimos en la cita “Shilo”, lo interesante es que en esta pregunta de ¿Cuál es su nombre? Esta codificado el verdadero nombre del Mesías pues ¿Má shemo? Tiene el valor numérico de 391 al igual que el nombre Yehoshua, nombre original del maestro, el nombre contraído Yeshúa es válido según las escrituras (Nehemías 8:17; 1Cronicas 24:11; Esdras 2:2; etc.) Ver Proverbios 30:4, en dónde aparece también la pregunta ¿Má shemo?


Como dice el dicho: “No puedes tapar el sol con un dedo”. En definitiva Yeshúa es el Mesías.

 

Finalmente en Éxodo- 12:1, está escrito: "Hajódesh hazé lajem rosh jodashim”… - Este mes es para ustedes el comienzo de los meses…".

Este versículo viene hablarnos del mes de la redención y comienzo del año. Por supuesto está relacionado con la festividad Pesaj y la liberación de la esclavitud de los hijos de Israel en Egipto, y es sorprendente lo que esconde este texto. Si miramos las palabras de las últimas letras de las tres primeras palabras: hajodeSH hazeH lajeM (este mes será para ustedes) forman el nombre de MoSHeH el primer redentor y la guematría (valor numérico de las letras) de estas tres palabras equivale a 424, es sorprendente que es el mismo valor de la frase Mashíaj Ben David (Mesías hijo de David), mostrando con esto que así como Moshé redimió al pueblo de Israel, vendrá el Mashíaj descendiente de David a redimir al pueblo de Israel. La palabra Rosh Jodashim, traducida por “Principio de los Meses”, alude a la declaración de Yeshúa “Esta es mi sangre del Brit Jadashá (Pacto renovado), anunciando con esto el comienzo (Rosh) de la Redención Mesiánica (Mateo 26:28).


Hasta aquí una probadita de las similitudes entre Moshé y Yeshúa el Mesías.

Yitsjak

 


El nacimiento de Isaac fue milagroso, obra de la presencia Divina, pues su madre Sará no podía tener hijos, de la misma manera la concepción de Yeshúa fue milagrosa, por intervención Divina.


Hay dos cosas importantes a considerar cuando hablamos de un nacimiento milagroso:


- Uno, la manifestación de un milagro en el plano físico.


- Dos aún más importante, que el alma que baja sea de niveles superiores a un alma común, en otras palabras así como hay un embarazo físico milagroso también debe haber un “embarazo” espiritual en los mundos superiores pues como dijeron los sabios, como es abajo es arriba y como arriba abajo. De ahí que se enseñe que el Alma del Mesías venga del lugar más elevado. Por eso las palabras, “porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”. Y es por eso que a Avraham se le dice, “Por Isaac será llamada tu descendencia” Si sabes esto, lo detalles salen sobrando. Dijo un sabio, si profundizas muy bien la razón de este aspecto, la consecuencia no será para ti algo inesperado y desconocido. Si sabes lo que está sucediendo en la raíz espiritual del fenómeno, entonces sabes lo que va a pasar en las ramas de nuestro mundo.


Todo el capítulo 22 del libro de Génesis nos viene hablar del sacrificio del Mesías. El famoso relato conocido en el judaísmo como la atadura de Isaac.


El judío diariamente cuando reza por las mañanas con el Sidur (libro de oraciones), para acercarse a Dios limpio de pecados reza este capítulo y después dice:


Recuerda para nosotros la atadura a la que fue sometido nuestro padre Yitsjak hijo de nuestro padre Avraham de bendita memoria y contempla sus cenizas a fin de tener piedad de nosotros y abolir todos los decretos duros y nefastos que pesen sobre nosotros.


Es decir, de alguna manera el judío ve una muerte alegórica que sirve como expiación de sus pecados. También el segundo día de Rosh Hashaná en las sinagogas se lee del sefer Torá este episodio como presentación de mérito y defensa, en el día del juicio ante Dios. (Rav Mordejai Babor)


Génesis 22:1:4


Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. 4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos.


Ver el lugar de lejos implica que Avraham vio proféticamente con los ojos espirituales un futuro lejano, en donde uno de sus descendientes moriría en favor del pueblo de Israel. De hecho el Zohar en parashat Vayerá dice que “lugar de lejos” significa un tiempo distante y no pronto.


La tierra de Moriá es Jerusalén. Onkelos traduce: “a la tierra del servicio Divino”. Según Rashí aparentemente Onkelos interpreta de esta manera porque Moriá tiene que ver con Mirra, que era una de las especies con que se preparaba el incienso en el Templo sagrado, el lugar donde los Israelitas expiaban sus pecados.


Yeshúa es presentado como el hijo único de Dios (Juan 1:14; 3:16) al igual que Yitzjak lo fue para Avraham. Es obvio que es de manera profética y espiritual pues Avraham tuvo más de un hijo al igual que Dios tiene muchos hijos (proféticos). El hijo único es aquel que continua y perpetúa el legado de su padre.


No solo eso sino que la palabra hebrea de tras de único (Yehideja) aparece 11 veces en el Tanaj en un contexto de sucesos trágicos y sufrimientos (Génesis 22:2, 12, 16; Jueces 11:34; Salmos 22:20; 25:16; 35:17; 68:6; Jeremías 6:26; Amos 8:10; Zacarías 12:10).


Con esto aprendemos que además de recibir el título de “unigénito” o único por perpetuar las palabras del padre, este término insinúa los padecimientos del Mashíaj. El claro ejemplo es Zacarías 12:10 que es visto por varios sabios como una alusión al Mesías (Sucá 52a Rashí, Radaq e Ibn Ezra).


Génesis 22:6


6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.


De la misma manera Yeshúa llevó un madero sobre sus hombros, antes de morir.


Génesis 22:7


7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.


La respuesta de Avraham confirma lo que mencionamos, él sabía que había un sustituto pues había visto el lugar de lejos, ese era el Mashíaj que había de padecer.


Según el Midrash Itzjak tenía 37 años y por voluntad propia estaba dispuesto a entregar su vida en sacrificio. De la misma manera Yeshúa pasaba los 30 años cuando estuvo dispuesto a obedecer a Di-s entregando su vida en favor de Israel y el mundo entero. De hecho dice el Midrash:


Yitsjak le dijo a Avraham:


No te sientas afligido, padre. Cumple el deseo del Creador conmigo. Que mi sangre sea una expiación del futuro pueblo judío. (Midrash Agadá 20,6)


En efecto, algunos rabinos han dicho que Yitsjak murió, fue tanta la impresión del cuchillo y la concentración que tuvo para obedecer el mandato Divino de entregar su vida que terminó desprendiéndose de su cuerpo (Midrash Hagadol 22,12). Y la alusión de esto se encuentra en los siguientes versículos:

Génesis 22:19.

Y volvió Abraham a sus siervos, y se levantaron y se fueron juntos a Beersheba; y habitó Abraham en Beersheba.

La pregunta es: ¿E Isaac, en dónde quedó, por qué no bajó con Avraham? Si Avraham había dicho a sus siervos que volverían a ellos, la sorpresa es que sólo Avraham regresó.

La Torá como hemos dicho nos viene a hablar más allá del mensaje directo y nos revela una muerte simbólica o literal pero en fin muerte, la muerte del hijo único.

De hecho se menciona que al regresar su alma que partió por unos segundos Yitzjak declaró: Bendito seas tú, Hashem, que resucitas a los muertos. Oración que es declarada en la Amidá tres veces al día por el pueblo judío.

 

Ya vimos como al tercer día Avraham vio el lugar de lejos y también las tres veces que se menciona la bendición de Isaac en los rezos diarios. Entendiendo la insinuación del texto, Isaac “resucitó” el tercer día, lo cual alude al tercer día en que el Mashíaj fue resucitado de entre los muertos.

 

También es necesario señalar que así como Yitzjak murió antes de ser degollado según el Midrash, Yeshúa de la misma manera entregó su espíritu antes de ser ejecutado (Juan 19:30).

 

De hecho se cuenta que los grandes cabalistas al meditar pueden llegar a un estado de tal conexión con la Divinidad que sus almas se separan de sus cuerpos al punto de abandonar este mundo por completo.

 

Un detalle más, está escrito en Éxodo 12:13:

 

Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.

 

Está escritura tiene que ver con Pésaj (pascua), y Pésaj tiene que ver con la muerte de Yeshúa el Mashíaj. ¿Y qué tiene que ver esto con Isaac?

 

Dice el Midrash mejiltá comentando Éxodo 12:13:

 

“Esto significa: Cuando vea la sangre derramada de Yitzjak”

 

Otra dato interesante que une a Yistjak con el éxodo de Egipto es la parashat Vaerá (Éxodo 6:2 - 9:35), que relata el inicio de la redención a través de los juicios que envió Dios a Egipto. Ya que la palabra Vaerá tiene el mismo valor numérico que Yitsjak, 208. Inmediatamente después del episodio de la atadura de Yitzjak y aparente deceso nos dice el relato de la Torá: Génesis 23:2-3.
Y Fue la vida de Sara ciento veintisiete años; tantos fueron los años de la vida de Sara. 2 Y murió Sara en Quiriat-arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán; y vino Abraham a hacer duelo por Sara, y a llorarla.
Los sabios explican que la muerte de Sará fue a consecuencia del fuerte impacto de la noticia de saber que su hijo había muerto. Esto resulta una prueba más de la aparente muerte de Yitzjak. De hecho la frase: Y fue, en hebreo es Vaíhiú tiene el valor numérico de 37, que es la edad de Yitzjak al momento de la Akedá (Zohar I, 122b-123a).
Otra cosa interesante es que solo Avraham hace duelo por Sará, y nos preguntamos, ¿qué hijo tan ingrato es Isaac como para no estar en el entierro de su madre?
Para nada Isaac fue un mal hijo, lo que la Torá nos habla es de una muerte, no la del personaje histórico Yitzjak sino la del Mashíaj. Es por eso que el capítulo 23 de Génesis está enfocado en un entierro, lo cual representa los días en los que el Mesías estuvo sepultado. Por eso es que no vemos a Isaac en la historia. De hecho el nombre Yitsjak tiene el mismo valor numérico que la palabra Jor, 208, que significa hoyo o agujero en alusión al lugar de sepultura.
Génesis 23:8 Y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad de que yo sepulte mi muerta de delante de mí, oídme, e interceded por mí con Efrón hijo de Zojar
El nombre de Efron ben Zojar esconde un secreto, Efron tiene que ver con Afar que es el nombre que recibe la persona que sepulta al muerto, y si leemos Zojar al revés tenemos la palabra Retzaj cuyo significado es asesinato. ¿Cómo puede hablarnos esto de un asesinato si Sará ya está muerta, además que la Torá no habla de ningún asesinato sino de una muerte natural? Todo ello viene hablarnos de Yeshúa el Mashíaj, su muerte y sepultura.
Repito, podrías pensar qué hijo tan ingrato es Isaac que no acompañó a sepultar a su madre, recuerda no te fíes en los simples relatos, la Torá nos quiere mostrar verdades proféticas más allá del texto.
El capítulo 24 en parte nos habla del periodo de ocultamiento del Mesías, época en la que proféticamente estamos viviendo, pues Yitzjak sigue sin aparecer en el relato bíblico. El periodo cuando Avraham pide a su siervo traer a la esposa del hijo amado, simboliza el periodo en el cual el pueblo de Israel y los justos de las naciones están siendo buscados y escogidos. Podemos mirar en el ejemplo de Rivká, mujer bondadosa, que pide Dios de nosotros para unirnos con el Mesías resucitado.
Este capítulo también habla de la resurrección del Mashíaj fuertemente y una vez más sólo con los lentes del sod (secretos de la Torá) podemos verlo. Si leemos Rivkah רבקה al revés
tenemos la palabra HaKever הקבר que significa el sepulcro en hebreo, palabra que se usa
precisamente en la sepultura de Sará (Génesis 23:4). Así la unión de Isaac y Rivká representa la unión del alma y el cuerpo en la resurrección de los muertos, iniciada por el Mashíaj Yeshúa.
Avraham le dice a Eliezer que vaya a la ciudad de Najor (Génesis 24:10), que tiene que ver con Jor, hoyo, es decir ve a la ciudad de los hoyos, aludiendo al lugar donde está enterrado el cuerpo. También el encuentro que Eliezer tiene con Rivká se da fuera de la ciudad (id 24:11) lo cual alude a los cementerios que están fuera de la ciudad para evitar la impureza ritual.
De ahí el secreto del versículo en que Eleazar pone un arete en la nariz de Rivká (id. 24:47), pues la neshamá (alma) fue insuflada precisamente por la nariz del primer Adam (Génesis 2:7). Este episodio nos habla del segundo Adam, el Mashíaj resucitado. Por eso el nombre de Yitzjak significa risa, ya que el Mesías se ríe de la muerte pues la ha vencido. También el nombre de Yitzjak se puede leer Ketz jai que significa vida al final, aludiendo a la resurrección.
Está escrito en el yigdal inspirado en los trece principios de fe del Rambam: “yishlaj leketz hayamim meshijeinu lifdot mejakei ketz yeshuato” “Él enviará al final de los días a nuestro Mashíaj para redimir a aquellos que esperan el fin de su salvación” Después de esta declaración dice el siguiente principio:
“Metim yejayyé El berrov jasdó, baruj ‘adé ‘ad Shem tehillató”
“A los muertos resucitará el Todopoderoso con Su abundante bondad. Bendito sea por siempre Su nombre ensalzado”
Vemos en estos dos principios escondido a Yitsjak (Ketz jai) que en realidad anuncia al Mashíaj.
Además la palabra ketz en kabalá implica el fin de la obscuridad (tumba) y el tiempo de la redención (resurrección). (Ver sanedrín 97b donde la palabra ketz se usa en relación a la gueulá, redención).
Ahora podemos entender las palabras de la Torá cuando Yitjak reaparece:
Génesis 24:62
Y venía Isaac del pozo del Viviente que me ve
Nuestro maestro dijo a sus discípulos:
Lucas 24:5
¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?
Sus palabras hoy día también aplican a nosotros, ¡Yeshúa vive no lo olvides!
En resumen, el capítulo 22 del sefer bereshit nos habla en un nivel más profundo de la muerte del Mesías a favor de Israel y las naciones, el capítulo 23 nos habla de su sepultura, y el capítulo 24 nos habla por una parte del periodo de ocultamiento del Mesías y sobre todo su resurrección.
Aunque hay más que decir, hasta aquí Yitzjac.

David HaMelej
Desde que David fue engendrado se puso en duda su linaje, pues provenía de Ruth la Moabita (Ruth 4:13-22).
Deuteronomio 23:3
Ningún amonita ni moabita entrará en la asamblea del SEÑOR; ninguno de sus descendientes, aun hasta la décima generación, entrará jamás en la asamblea del SEÑOR
La tradición judía dice que David estaba destinado a nacer muerto, de hecho se cuenta que sus hermanos querían matar a su madre con todo y bebé adentro, pues pensaban que el embarazo era parte de un adulterio ya que el cabello de David era rojo, cosa extraña para ellos. Por eso dijo en salmo 69:8 “Extraño he sido para mis hermanos, Y desconocido para los hijos de mi madre”.
De la misma manera hasta el día de hoy el linaje de Yeshúa es cuestionado e incluso algunos se atreven a decir que no existió. También sus propios hermanos pidieron su muerte.
Nos cuenta la tradición judía que Yishai padre de David lo rechazo desde niño, pues según él no quería tener más hijos con su esposa judía, porque su linaje era cuestionado por el asunto de Ruth la Moabita, su ancestro, de modo que ideo acostarse con su sierva que no era judía y de esta manera el hijo que le nacería sería un gentil que más tarde se podría convertir al judaísmo, y así uno de sus descendientes seria judío sin entrar en la polémica de los descendientes de Moab.
Para suerte de Yishai su sierva era fiel a su ama y le contó los planes que Yishai tenía con ella de acostarse en secreto para que le diera un hijo. Yishai fue salvado por Dios de transgredir teniendo relaciones ilícitas, inspirando a su esposa, a que se disfrazara de esclava. Y así, gracias a esta trampa, Yishai se encontró con su propia esposa en lugar de tener relaciones ilícitas con la esclava. Por eso David dijo: “en pecado me concibió mi Madre” (Salmo 51:5)
Cuando se enteró de ello Yishai rechazó a la criatura y siempre lo hizo a un lado, pues él pensaba que su esposa se había metido con otro varón, Yishai aseguraba haberse acostado con la sierva y por lo tanto el niño que llevaba su esposa no era de él sino de una infidelidad. Para Yishai David era un bastardo.
Dice el Jajam Amram Anidjar shelita que es por eso es que la biblia menciona que David luchó contra al oso y el león, pues la intención de su padre al mandarlo a pastorear era
que se lo comieran. Y también está es la razón por la que lo manda a ver sus hermanos en momento de guerra, porque sabía que aquel gigante incircunciso podría matarlo.
Más aún, cuando Shmuel va a buscar al ungido del Señor, Yishai no toma en cuenta al “bastardo” David sino hasta que ya no hay más remedio (1 Sam 16:6-13). Incluso la tradición cuenta que Shmuel vio en David rasgos de un Rashá como Esav y no estaba del todo convencido de que David fuera el Mesías.
Cabe mencionar que Esav representa a Roma, Yeshúa a estado encarcelado en Roma, en la capital del cristianismo, por eso el judío no puede ver en Yeshúa al Mesías como pasó con el profeta Shmuel. De hecho el Talmud en Sanedrín 98a menciona: Rabí Yehoshúa Ben Leví le preguntó a Elías cuándo ha de venir el Mesías, y él le respondió: "pregúntale al Mesías mismo"; Rabí Yehoshúa le preguntó ¿entonces dónde está?, y Elías le dijo que está en la puerta de Roma entre los enfermos. (Énfasis añadido)
Volviendo a la historia, finalmente el asunto de la descendencia de Ruth la Moabita se resolvió y Yishai supo que su mujer había sido fiel, y el futuro Rey de Israel, David era en verdad su hijo.
La historia de David nos habla de mucho rechazo, persecución y sufrimiento, no sólo con su padre y hermanos, también los celos y odio sin causa del rey Shaúl, la aversión de su propio hijo Absalón, etc.
Todo ello evidentemente viene hablarnos del Mesías sufriente y el rechazo que el recibió por parte de sus hermanos y sobre todo de los líderes de Israel , una y otra vez Yeshúa ha sido descalificado como el Mesías e incluso para muchos judíos Yeshúa es un hijo bastardo, no será sino hasta el final que será reconocido definitivamente como Mashíaj.
También la historia de la casa de David está manchada con sangre. Después del asunto con Bat Sheva (Betzabe) y la penosa muerte de su esposo Uriá (2 Samuel 11), el profeta Datan le cuenta a David su propia historia, a lo cual David juzga y dice:
2 Samuel 12:5-10 5 Entonces se encendió el furor de David en gran manera contra aquel hombre, y dijo a Natán: Vive Hashem, que el que tal hizo es digno de muerte.6 Y debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo tal cosa, y no tuvo misericordia.7 Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Hashem, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl,8 y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más.9 ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Hashem, haciendo lo malo
delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón.10 Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer.
En efecto la criatura que estaba en el vientre de Bat Sheba murió. Su hijo Abshalom mato a su hermano Ammón. Y también su hijo Abshalom que se revelara contra David termino muriendo. Aquí tenemos tres, y la escritura dice: “cuatro tantos”. ¿Quién es ese cuarto? El secreto es que el Mashíaj descendiente de David también a de morir por el pecado de su padre.
Una cosa más, el “nexo” que tuvo David con los Filisteos, enemigos de Israel por el rechazo y persecución de Shaúl, que tipifica el aparente nexo que Yeshúa tiene con los cristianos y otras religiones ajenas a Israel por el rechazo de los líderes judíos (1 Samuel 27:12). Lo cual en verdad esconde el plan de redención para los no judíos.
Aunque David fue ungido (Mashíaj) ante los “ojos” de Dios no fue reconocido como Rey sino mucho tiempo después, lo mismo nuestro maestro que hasta el día de hoy aunque ha sido ungido desde el cielo los líderes judíos aun no le reconocen como Rey.
2 Samuel 5: 1:5
Entonces todas las tribus de Israel fueron a David, en Hebrón, y dijeron: Henos aquí, hueso tuyo y carne tuya somos. Ya de antes, cuando Saúl aún era rey sobre nosotros, eras tú el que guiabas a Israel en sus salidas y entradas. Y el SEÑOR te dijo: "Tú pastorearás a mi pueblo Israel, y serás príncipe sobre Israel." Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y el rey David hizo un pacto con ellos en Hebrón delante del SEÑOR; luego ungieron a David como rey sobre Israel. Treinta años tenía David cuando llegó a ser rey, y reinó cuarenta años. En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis meses, y en Jerusalén reinó treinta y tres años sobre todo Israel y Judá.
1 Crónicas 11:3
Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y David hizo un pacto con ellos en Hebrón delante del SEÑOR; luego ungieron a David como rey sobre Israel, conforme a la palabra del SEÑOR por medio de Samuel.
¿Por qué en Hebrón? Porque hebrón tiene que ver con Hibur es decir unión. Además que recordamos el episodio de Sará que fue sepultada en Hebrón (Génesis 23:2), sólo cuando los líderes de Israel reconozcan a Yeshúa como Mashíaj lo sacaran de la “sepultura” y entonces podrá reinar.
En la tradición judía cuando termina shabat hay una cena especial llamada “seudá melavé malka”, también conocida como “seudat David HaMelej”. Los sabios cuentan que David
quiso saber cuándo llegará su fin. "Dame a conocer el resto de mis días" (Salmo 39:4), le pidió al Eterno volvió y pidió, hasta que el Santo Bendito respondió, que moriría en Shabat. Desde ese momento y hasta su último día de vida, el rey David acostumbró realizar cada semana al finalizar el Shabat, una comida de agradecimiento por esa semana más de vida. (Jabad Lubavitch Argentina)
Según mis estudios el Mesías Yeshúa resucito justamente terminando shabat, recordemos que los días en el mundo hebreo comienzan al ponerse el sol y no a las 12:00 am, el primer día de la semana entonces para el judío comienza el sábado recién obscurece. De la misma manera que David “resucitaba” al terminar el shabat, el Mashíaj fue levantado de entre los muertos.
Debido a esta tradición el judío observante acostumbra reírse al recitar la bendición por el vino en la ceremonia de Havdalá, ceremonia que hace distinción entre el shabat y los seis días de la semana, pues David se reía ya que había ganado una semana más de vida, “venciendo a la muerte”. También lo unimos con el nombre de Yitsjak que significa risa como vimos anteriormente. De esta manera vemos como todos los personajes se unifican en la persona del Mesías.
En la haftará (lectura de los profetas) que corresponde a parashat jayei Sará (1 Reyes 1:1-31), que ya hemos comentado a profundidad que habla de la sepultura de Sará entre otros temas que hablan fuertemente de la obra del Mesías. Se menciona un capitulo muy interesante del rey David, cuando de alguna manera el comienza a despedirse, nos dice la historia que el rey era viejo y avanzado en días, el extracto bíblico que se lee termina con las palabras de su esposa Bat Shebá:
“Viva mi señor el rey David por siempre”
¿Cuál es la finalidad de proclamar esto cuando está claro que después de todo David está al final del camino? La respuesta es que David va tras Sará, y al morir se acerca a ese nivel de la vida que continua también después de la muerte. Por eso “David el rey de Israel está vivo y existente”, David melej Israel jai vekaiam. Y verdaderamente no es una alegoría ni un sueño. También así está dicho en el Talmud de Jerusalem que si el Mashíaj está con nosotros de entre los vivos su nombre es David, y también si es de los muertos su nombre es David, es decir que el Mashíaj es el propio David, dando a entender que en él no está claro el límite entre la vida y la muerte. Y he aquí una alusión muy bella:
יחי אדני המלך דוד לעלם" , Yejí Adoní Hamelej David Leolam,
“Viva mi señor el rey David por siempre”
Tiene la misma guematria de divaD דוד más Mashíaj משיח (369). Entonces “Viva mi señor el rey por siempre”, suma Mashíaj. Sobra toda explicación. (Rav Yitsjak Ginsburg, parashat jayei Sará)
Creo que con lo que hemos hablado cuando vimos el personaje de Yitsjak más esta aportación de Rav Ginsburg tenemos material suficiente para confirmar nuestra teoría.
Un comentario final, la frase David ben Yishai (David hijo de Yishai), en hebreo tiene el valor numérico de 386 mismo valor del nombre Yeshúa. De ahí que la genealogía de Yeshúa presentada en Mateo haga énfasis en el número 14 (Mateo 1:17), para mostrarnos en definitiva el nexo de David y Yeshúa, pues el nombre de David tiene el valor numérico de 14.
Más claro ni el agua.
Hasta aquí una leve pero sustancial mirada a David.

Yoséf HaTsadik
Quizás el que más paralelismo tiene con Yeshúa es Yoséf, es sorprendente que cada versículo de la vida de este personaje apunta fuertemente al Mashíaj y el plan de redención.
El Dr. Ketriel Blad, estudioso del tema, nos muestra todas las similitudes, agrego algunos comentarios, veámoslo con la ayuda del Eterno.
Génesis 37:3 Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores.
Está escrito en Mateo 3:17: Mi hijo amado en quien tengo complacencia.
Génesis 37:4 Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.
Mateo 27:18 dice que los líderes de Israel, los hermanos de Yeshúa, le envidiaron.
Génesis 37:7 He aquí que atábamos gavillas en medio del campo, y he aquí que mi gavilla se levantaba y estaba derecha, y he aquí que vuestras gavillas estaban alrededor y se inclinaban a la mía. El hecho de que el texto diga “he aquí” tres veces pareciera redundante, no obstante es una insinuación que habla de diferentes etapas las cuales no podemos pasar por alto.
1. Yoséf habla en plural, lo cual alude al tiempo de revelación del Mesías con sus hermanos.
Gavillas – habla de cosecha y tiene que ver con redención (ver Salmo126).
2. Habla en singular, representando por un lado el tiempo de la muerte del Mesías, como está escrito: De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto (Juan12:24).
Por otro lado habla de la resurrección “mi gavilla se levantó”
3. “Vuestras gavillas se inclinaron” – habla de reinado después de la resurrección
Todas las tribus de Israel tendrán que reunirse alrededor de Mashíaj para obedecerle con reverencia.
Génesis 37:8 “le odiaron por sus palabras” – Juan 15:22-25; 17:14, lo mismo hicieron los judíos que no eran espirituales con las palabras de Yeshúa.
Génesis 37:13 “Te enviaré a ellos” – Yoséf fue enviado por su padre a los hijos de Israel. Él estaba dispuesto a obedecer a su padre aunque implicaba el rechazo y el sufrimiento causado por ellos. Lo mismo pasó con Yeshúa.
Génesis 37:14 El Mesías busca el shalom de Israel, su bienestar, su salud, su prosperidad. El Mesías es el mensajero de Shalom para Israel, los que están cerca.
“Fue a Shejem” – shejem significa hombro y alude al madero puesto sobre los hombros de Yeshúa. En la búsqueda de sus hermanos en la misión de shalom tuvo que ir a Shejem, tuvo que morir en el madero.
Génesis 37:16 “busco a mis hermanos” – Mashíaj vino para buscar y salvar a lo que se había perdido, las ovejas perdidas de la casa de Israel, Mateo 10:6; 15:24.
Génesis 37:18 “tramaron contra él para matarlo” – Lo mismo con Yeshúa, Mateo 26:4 “Y tramaron entre ellos prender a Yeshúa con engaño y matarle.”
Génesis 37:23 “Despojaron a Yoséf de su túnica” – La túnica representa realeza y autoridad – No le reconocieron como el que el Padre había puesto sobre ellos.
Salmo 22:18 dice “reparten mis vestidos entre sí, y sobre mi ropa echan suertes.” Mateo 27:35 dice “Y habiéndole crucificado, se repartieron sus vestidos, echando suertes”
Génesis 37:24 “lo echaron en el pozo” – La muerte, el abismo. El Mesías tenía que morir por Israel. Era un lugar de escorpiones y serpientes según Rashí.
Génesis 37:25 “Entonces se sentaron a comer” – Los mismos judíos que habían entregado a Yeshúa para morir luego se sentaron a comer la pascua por la noche.
Génesis 37:26-27 Yehudá fue el protagonista en la venta de Yoséf – Lo mismo pasó con el discípulo de Yeshúa llamado Yehudá.
Génesis 37:28 “sacaron a Yoséf” – Habla de la resurrección.
Los midianitas, medanitas y los ishmaelitas representan los gentiles que entraron en la escena justamente después de la resurrección del Mesías.
“vendieron” – Mashíaj fue vendido primero por Yehudá (Judas) y luego a los gentiles, a Pilato el procurador romano.
Los gentiles recibieron a Yoséf – así los gentiles recibieron al Mesías resucitado.
“a Egipto” – Mashíaj fue llevado al mundo gentil para llegar a ser rey sobre muchos de ellos.
Génesis 37:31 “mataron” – una muerte sustituta en relación con la desaparición de Yoséf.
“macho cabrío” – el animal escogido por Eloah para todos los sacrificios por el pecado. La sangre del macho cabrío es la que más se parece a la sangre humana, según Rashí.
“Empaparon la túnica en sangre” – habla de dos cosas:
1. Mashíaj tenía que morir por causa del rechazo de sus hermanos.
2. La muerte de Mashíaj es la base para su reinado
Génesis 37: 34 De hecho Yacoob lo da por muerto, lo mismo para el pueblo de Israel, hoy día para ellos Yeshúa está muerto.
El capítulo 38 del libro de Génesis es interesante porque interrumpe de manera extraña el relato de Yoséf, enfocándose en el personaje de Yehuda, en este capítulo vemos el declive espiritual de Yehuda enseñándonos que cuando nos apartamos de Yoséf símbolo del Mesías hay un declive espiritual en nuestras vidas. De ahí el exilio Romano.
Génesis 39:9 Yoséf resistió las tentaciones porque vivía delante de HaShem – Mashíaj fue tentado en todo pero sin pecado, Hebreos 4:15, Hechos 2:25; Salmo 16:18.
Génesis 39:10-20 Yoséf a pesar de superar la tentación y no tener culpa, fue acusado injustamente con sentencia de cárcel por el pecado de la esposa adúltera.
Israel representa a la esposa adúltera de números 5:12-31. Yeshúa recibió la culpa de la mujer adúltera y tomo las aguas de amargura (Números 5:21-22)
Las dos muertes de Yoséf (el pozo y la cárcel) aluden a los efectos de esa muerte. La muerte del Mesías en primer lugar es a favor de Israel sus hermanos y en segundo lugar a favor de todas las naciones del mundo. (Efesios 2:17)
Génesis 39:21-23 Encargado de la cárcel. Apocalipsis 1:18; 1 Pedro 3:18-20. Según el Ramjal un tsadik a través de sus sufrimientos tiene el mérito de sacar del infierno a los pecadores (Derej Hashem).
Génesis 40:11 tres veces se menciona la palabra copa, v. 13 se menciona por cuarta ocasión, esto alude a las cuatro copas de Pesaj, Kidush, juicio, redención y alabanza. La sangre de uvas representa la sangre del Mesías es decir su muerte.
Pesaj = la muerte del cordero
Mashíaj tenía que beber la segunda copa de juicio, según Mateo 26:39; 20:22; Juan 18:11.
Génesis 40:13 Tres días el coopero sale de la cárcel lo cual representa la resurrección después del tercer día
Génesis 40:16 pan – yo soy el pan de vida, Juan 6:35, 51, 58
Es interesantísimo ver la guematría de las siguientes palabras:
Pan en hebreo es lejem y tiene el valor numérico de 78, la palabra vino Iain vale 70, si las sumamos nos da el valor de Pesaj 148, no cabe duda que estos episodios nos hablan de Pesaj y el Mashíaj. El pan dijo el Mesías representa mi cuerpo y el vino mi sangre del pacto renovado (Mateo 26:26-28; 1 corintios 11:26)
Génesis 40:19 ser colgado en un árbol – la muerte de Mashíaj en un árbol.
Génesis 40:20 al tercer día – se cumplió la profecía.
El panadero murió – la muerte de Mashíaj.
El copero revivió – la resurrección de Mashíaj.
Todo esto fue interpretado por Yoséf – figura de Mashíaj ben Yoséf – el Mesías sufriente.
Cabe señalar que el talmud en masejet Suca 52a menciona a un mesías que ha de morir en una batalla, este personaje es conocido como el Mesías ben Yoséf. Más allá del contexto de Sucá 52a, nos llama la atención que en la tradición judía se habla de la muerte del mesías. Más adelante citaremos esta fuente.
Génesis 41:14 “el calabozo” – muerte, hebreo “bor” – hoyo, cisterna ver el 37:24, comp. Lev 11:36; Sal 30:3.
“lo sacaron” – la resurrección, no salió solo, fue resucitado.
“a prisa” – la resurrección fue algo sumamente rápido, Zac 3:2 “tizón arrebatado del fuego” (Lev 16:12-13)
El comentarista Seforno ve en esta frase una alusión al Mesías, dice que la salvación Divina llega de prisa y en forma inesperada. Del mismo modo, la redención por parte del Mesías será repentina y apresurada (ver Malaquías 3:1).
“afeitarse” – Levítico 14:8, el pecado fue eliminado por la resurrección, Romanos 4:25. Es interesante como vimos que el talmud llama al Mashíaj el estudioso leproso (Sanedrín 98b)
“cambiar los vestidos” – El cuerpo de resurrección, Zac 3:3-4; Lucas 15:22; Fil 3:20-21; 2 Cor 5:2-3; 1 Cor 15:52-54.
Génesis 41:40 “Tú estarás sobre mi casa, y todo mi pueblo obedecerá tus órdenes; solamente en el trono yo seré mayor que tú.” - Hebreos 2:8; 1 Cor. 15:27
“todo mi pueblo obedecerá tus órdenes” – El que no obedece a Mashíaj Yeshúa no le hace caso al Padre.
Génesis 41:41 “toda la tierra” – El Mesías gobernará sobre el mundo
Génesis 41:42
“anillo” – autoridad
“Lino” Ropa sacerdotal.
“doblar rodilla” – reconociendo la autoridad que el Padre le dio. El Rey dijo “doblad rodilla”.
“Cadena de oro en el cuello”
El Midrash dice: Dijo Rabí Shimón ben Gamliel: Yoséf se merecía con creces estos honores a causa de su ejemplar conducta. Las manos, el cuello, y el cuerpo que se habían negado a pecar (con la esposa de Potifar) ahora eran adornados con gloriosos símbolos de realeza.
En un nivel más profundo, esto nos indica el periodo de recompensa del cuerpo que se santifico, está recompensa es dada después de la resurrección de los muertos, es decir después de la “resurrección” de Yoséf. Muy parecido al caso que vimos con Rivká y Eliezer, cuando este le pone un arete en la nariz, aún más, los diez camellos que Eliezer lleva aluden a la recompensa que recibe el cuerpo (Rivká), ya que camello en hebreo es gamal y tiene que ver con guemul- recompensa (Génesis 24).
Génesis 41:45 A Yoséf le cambiaron su nombre hebreo por uno egipcio –Tsafnat Paneaj – en la LXX y la versión Copta – significa: Salvador del mundo.
De la misma manera Yeshúa fue despojado de su nombre hebreo dado por el cielo, cambiado por el griego Jesucristo. Además le cambiaron la identidad hebrea y lo vistieron como egipcio, de la misma manera paso con nuestro maestro.
El Zohar Hakadosh comenta que el cambio de nombre fue por causa de la providencia Divina, pues ayudó a ocultar la identidad de Yoséf de su familia, a fin de que los sueños
pudieran cumplirse en conformidad con el plan Divino. Lo cual nos habla de que el nombre del Mesías tenía que ser cambiado para cumplir con el plan divino.
De hecho el nombre Tsafnat Paneaj tiene que ver con “revelador de lo oculto o secreto” es decir que este es un nombre que esconde un secreto, que es precisamente el Mesías y todos los sucesos “extraños” que giran a su alrededor, que han de darse para que la redención llegue a todos.
Génesis 42:7 Yoséf no se revela a sus hermanos, Yeshúa aún no se revela a sus hermanos judíos.
Génesis 42:8 Yoséf había reconocido a sus hermanos, aunque ellos no lo habían reconocido pues tenía apariencia de egipcio. De igual manera los judíos hoy día no reconocen a Jesús porque es ajeno a ellos.
Génesis 42:30 El señor de aquella tierra, nos habló duramente. Yeshúa habló fuertemente a los líderes de Israel
Génesis 43:30 “Y José se apresuró a salir, pues se sintió profundamente conmovido a causa de su hermano y buscó dónde llorar; y entró en su aposento y lloró allí.”
Mashíaj ben Yoséf tiene una compasión especial por sus hermanos en la carne, aunque le han tratado tan mal. Él se apartó de ellos por un tiempo y lloró por su amor por ellos antes de darse a conocer.
Génesis 43:34 La cena en el reino con las 12 tribus presentes, Mateo 26:29 “Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba de nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.” Génesis 44:18 Y Yehudá se acercó… Dos mundos: Yehudá y Yosef. El mundo revelado y el mundo oculto, Yehudá empieza el linaje del Rey David, la majestad revelada del Pueblo de Israel, clara y aparente, que todo el mundo puede ver. Yosef es la majestad oculta. Yosef reconoce a sus hermanos pero sus hermanos no le reconocen. Él es la chispa oculta que alumbra el exilio, en todos los Egiptos de nuestra historia. Es la vela que nunca se apaga, la llama eterna. Aunque exteriormente Yosef parezca el gobernador de una nación gentil, por dentro, está el resplandor de su judaísmo, y tiene grabado en su corazón nuestra santa lengua. Esta imbuido de santidad a pesar de habitar en medio de la bajeza de un mundo hostil. Yehudá acercándose a Yosef. Majestad revelada acercándose a Majestad oculta. Yosef es como las aguas de un pozo profundo, ocultas, selladas con una gran piedra. Selladas por las ligaduras del mundo físico y sus preocupaciones. Yehudá. Es como la
vasija que va a dentro las profundidades del pozo y saca del agua pura. Yehudá revela a Yosef para beneficiarse de él. "Y Yehudá se acerca a Yosef". El encuentro de dos mundos. Prefigurando la redención final. Yosef llorando al reunirse con sus hermanos. Cuando lloramos por Israel, lloramos por todos nuestros hermanos que todavía están en Egipto, cuando lloramos por todo el odio y la violencia, debemos recordar que tal como Yosef se reveló a sus hermanos con lágrimas en los ojos, así también nuestra redención final llegará con lágrimas. Solo así, El Mashíaj, descendiente del Rey David, que es a su vez descendiente de Yehudá, gobernará en majestad revelada, con la cabeza alta, para que todos puedan verle. (Basado en Rabí Shlomo Yosef Zevin, L'Torá Ul'Moadin)
Génesis 45:1 Cuando Yehudá muestra arrepentimiento por haber vendido a su hermano reparando así el error, entonces Yoséf se da a conocer.
Yehudá provoca la revelación de Yoséf. Los judíos son los que finalmente harán que Yeshúa se manifieste en gloria. Hay una condición para que pueda volver el Mesías, según Hechos 3:19-21:
Por tanto, arrepentíos y volved a Eloah, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor, y Él envíe a Yeshúa, el Mesías designado de antemano para vosotros, a quien el cielo debe retener hasta el día de la restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Eloah habló por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos.”
Mateo 23:39: “Porque os digo que desde ahora en adelante no me veréis más hasta que digáis: "BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR."”
- Los judíos tienen que vivir en Yerushalayim para que Mashíaj pueda volver.
- Los judíos en Yerushalayim tienen que reconocer a Yeshúa como el que viene (Mashíaj) en el Nombre de Hashem.
Sin estas dos condiciones, él no se dará a conocer.
Génesis 45:2 “lloró” – Lucas 19:41-44 Yeshúa lloró sobre la ciudad. Zacarías 12:10-14 los habitantes de Yerushalayim llorarán cuando él se dé a conocer mostrando sus heridas, las señales del pacto renovado.
Los egipcios, los gentiles, se darán cuenta de la revelación del Mesías de Israel y su gran lloro por sus hermanos judíos.
La casa de Faraón – se refiere a los gobiernos de la tierra.
Génesis 45:3 “Yo soy Yoséf” – no dijo Zafnat Paneaj. En Hechos 9:5 dijo “Yo soy Yeshúa” no dijo Jesucristo. Hechos 26:14 Yeshúa hablaba en hebreo.
Génesis 45:4 “Y Yoséf dijo a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron, y él dijo: Yo soy vuestro hermano Yoséf, a quien vosotros vendisteis a Egipto.”
Rashí comenta que la frase acercaos ahora a mi implica que Yoséf les mostro su brit milá (pacto de la circuncisión), en definitiva ahora sabían que en verdad ese hombre “egipcio” era Yoséf su hermano hebreo que despojado de toda apariencia gentil ahora les mostraba su verdadera identidad. El pueblo de Israel se acercará cada vez más a Yeshúa en medida que el revele su verdadera identidad.
Génesis 45:5, 7 “para preservar vidas me envió Eloah delante de vosotros” El Mesías fue enviado a los gentiles para salvar vidas (ver Romanos 11). Ese era el plan del Eterno, que los gentiles recibieran el pan de vida del que nació en la casa del pan, Bet-Lejem.
Génesis 45:8 “no fuisteis vosotros” – quitando la culpa a los judíos. HaShem tenía un plan con la venta de Mashíaj – la salvación del mundo y especialmente de Israel, como está escrito:
Romanos 11:11-12. 11 Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.12 Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración? Génesis 45:8 “Eloah… me ha puesto por padre de Faraón y señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto.” – El Padre elevó a Yeshúa, Ef 1:21-22.
Le puso como “av” padre, Isa 9:6; Fil 2:9. No estaba encima del Faraón – era un título de autoridad. Según Rashí 1) amigo 2) patrón
Le puso señor de toda su casa – Israel y el cuerpo de Mashíaj
Le puso como gobernador sobre toda la tierra de Egipto – el mundo entero
Génesis 45:9 “daos prisa” – sucesos rápidos en los últimos tiempos.
“subid adonde mi padre” – alude al “arrebatamiento”, para subir a la tierra de Israel desde los cuatro ángulos de la tierra.
“Eloah me ha hecho Adón de todo Egipto” – el trabajo del cristianismo no ha sido en vano. Habrá una aceptación mundial del Mesías judío.
Génesis 45:26 Yeshúa vive todavía y es gobernante entre los gentiles.
Génesis 45:27 Israel no podía creer el mensaje de que Yoséf vivía hasta después de un tiempo – luego creyó y revivió su espíritu.
Ben Yoséf (Yeshúa) es el único que puede hacer revivir el espíritu de Israel. El mismo lo hará mediante sus emisarios que vienen con regalos y evidencias claras. Así se dará a conocer a Israel. Será mediante los israelitas no los gentiles.
Génesis 45:28 Israel reconocerá que Yeshúa aún vive.
Génesis 47:20 Mashíaj compró toda la tierra para el Padre celestial.
Génesis 47:25 Yoséf salvó la vida de los egipcios. Yeshúa ha salvado a miles de no judíos con el mensaje de la Torá.
Hasta aquí Yoséf

 

Conclusión
Así las cosas, hemos dado algunas pistas a través de estos cuatro personajes que nos ayudaron a encontrar en las páginas del Tanaj al verdadero Mesías manifestado en la persona de Yeshúa, y todos los papeles que ha venido desempeñando dentro del plan de redención, a saber:
 El Mesías debe ser rechazado y morir para traer gran salvación y expiación a su pueblo y al mundo entero.
 Después ser resucitado para recibir el poder de una vida indestructible que le permita que su reino no tenga fin como le fue prometido a David. No sin antes pasar un periodo de ocultamiento con el fin de despertar la chispa de Mashíaj en toda la humanidad.
 Finalmente se revelará en todo su esplendor y será aceptado por todo el pueblo judío principalmente y las naciones para en definitiva reinar en nombre de Hashem y establecer la justicia y la paz, pero sobre todo que este mundo sea una morada para de Dios.
Quizás una mirada a la propia tradición judía en masejet Sucá 52 a sea de apoyo complementario, aquí la cita:
La Guemará pregunta: Ese luto que habrá en el futuro, en los albores de la época mesiánica, ¿por quién será hecho?
La Guemará responde: Al respecto hay una controversia entre Rabí Dosá y los demás sabios. Uno de ellos afirmó que la gente estará de luto por la muerte del Mesías ben Yoséf...
La Guemará pregunta de nuevo: Es lógica la información de que este versículo se refiere al luto por la muerte del Mesías descendiente de Yoséf, ya que al respecto se declara ahí mismo: “Dirigirán hacia Mí sus miradas a causa de aquél que fue apuñalado, y harán luto por él como se hace por (la muerte de) un (hijo) único, y se amargarán sobre él como uno se llena de amargura por (la muerte de) un hijo primogénito (ver Zacarías 12:10).
El célebre comentarista Maharshá dice en nombre de los sabios de la antigüedad que habrá dos Mesías, cada uno de los cuales desempeñara una función histórica distinta. El Mesías denominado ben Yoséf morirá en una batalla en contra de las naciones enemigas. Entonces surgirá un segundo Mesías que será descendiente del Rey David; será este el que logre derrotar a todo los enemigos de Israel, reconstruirá el templo e impondrá la paz universal.
A modo de simple información, es muy curioso que según la literatura del medievo del escriba Adriano de Salerno, el historiador Tácito (55-120 EC), escribió que Yeshúa, líder y judío piadoso, en realidad murió en una batalla en contra de Roma en el intento de liberar a su Pueblo, aunque la iglesia ocultó este “hecho”. (“El silencio de Tácito” de José Montserrat).
Regresando al tema, dicen los comentaristas que no es claro que el Mesías descendiente de Yoséf debe morir para preparar el camino a la venida del Mesías descendiente de David. Iyún Yaacob sugiere que su muerte quizá servirá como expiación por la idolatría instaurada en Israel en la antigüedad por el rey Yerobam, quien también era descendiente de Yoséf (En Yaacob, tratado Sucá 52a).
Muy interesante que esta fuente mencione que la muerte del Mesías tiene efectos expiatorios.
Sigue diciendo Sucá 52a:
Nuestros maestros enseñaron una baraitá. El Mesías descendiente de David, quien se revelará en el futuro, prontamente y en nuestros días el Santo bendito es le dice: Hijo mío pídeme lo que deseas y Yo te lo concederé, como se declara: “afirmo esto como norma: El Eterno me dijo: “Tu eres Mi hijo; Yo te engendré hoy. Pídemelo y Yo te entregaré naciones como herencia y las naciones de la tierra serán tu patrimonio. (Salmo 2:6-7)
Al ver que el Mesías descendiente de Yosef muere en su lucha final contra quienes atacan a Israel, el Mesías descendiente de David dice a Dios:
¡Señor del universo lo único que yo te pido es vida para que no muera como el otro Mesías!
Entonces el Santo bendito es le responde: antes de que pidieras eso, ya tu ancestro, el rey David había profetizado: “él te pidió vida y Tú se la concediste. (Salmo 21:7)
Es bien interesante que en la tradición cabalística del santo ARI (Rav Itzjak Luria zl), se menciona que el mismo tenía una chispa del alma del Mesías ben Yoséf y por eso sufrió y murió joven a la corta edad de 38 años, pues mencionaba que las dos señales para identificar al redentor son: “un hombre que sufrirá y estudiara enfermo” (ver Dibré Yoséf pág. 221). Con esto aprendemos que no necesariamente el Mashíaj muere en una guerra literal.
Lo más relevante es que insinuó que el Mesías ben Yoséf está ligado al Mesías ben David de una manera especial, tan profundo este secreto que sus discípulos no lo entendieron. Su discípulo Rav Jaim Vital zl escribió:
Un día que fuimos a las tumbas de Shemaia y Abtalión, mi maestro destacó la importancia que tenía el que nos concentráramos en las palabras “y el trono de tu Dios (de) siervo David; lo repitió, añadiendo que en cada oración que mencionara a “tu siervo David”, teníamos que concentrarnos poderosamente en la frase de que el Mashíaj ben Yosef viva y no muera, porque también a él se le llama el “Trono de David”; no entendimos sus palabras, pero Hashem conoce los secretos. Ahora, retrospectivamente podemos explicarnos el significado de este episodio; nuestro maestro murió por nuestros muchos pecados. (Pri Etz Jaim, Sháar HaAmidá, capítulo 19)
En otro escrito de Rav Jaim Vital menciona que el Mashíaj ben Yoséf y el Mashíaj ben David son dos títulos que hablan de dos diferentes funciones en la misma persona (Sefer HaJizionot pag.106). Y si, interpretando Sucá 52a a la luz de los hemos visto no parece extraño que esta historia este hablando de una solo persona.
Entre más conozco la Torá y las fuentes judías más me convenzo de que Yeshúa es un fuerte candidato a Mashíaj. Mi convicción como lo he demostrado a lo largo de este escrito es que él es el Mesías sufriente y reinante o en palabras rabínicas el Mashíaj ben Yoséf y el Mashíaj ben David.
Finalmente, si hacemos uso de la guematria en cuanto a valor absoluto, valor reducido integral y el conteo del número de letras que componen una palabra, encontramos en los nombre de los personajes que hemos estudiado lo siguiente con respecto al Mashíaj.
Moshé = 345
Yitzjak = 208 (2+0+8= 10)
David = 14
Yoséf 156 (1+5+6= 12)
_________________________________ = 381 Si a 381 sumas las 5 letras de HaMashíaj המשיח (El Mesías) suman 386 el valor numérico
del nombre Yeshúa.
No solo eso cuando miramos las primeras letras de los personajes principales de transmisión de los libros en donde el Mesías se esconde veremos lo siguiente:
Moshé (Torá escrita)
Yehudá HaNasí (Torá Oral)
Shimon bar Yojai (Zohar- cabalá)
Mashíaj (El secreto de tras de estos escritos) La Mem מ de Moshé = 40, la Yod י de Yehudá HaNasí = 10, la Shin ש de Shimón bar
Yojai = 300, más la Mem מ de Mashíaj 40, sumamos 390. Ahora bien, si al nombre Yeshúa
386 le sumas las 4 letras con que se escribe ( ישוע ) llegas de igual forma a 390, indicando
esto que Yeshúa el Mashíaj está escondido detrás de las tres ramas de revelación de la Torá.
Creo que la evidencia presentada es clara y abrumadora, no hace falta agregar más, como diría el maestro el que tenga oídos para oír que oiga.
No dejes de pedirle a Hashem que abra tus ojos para mirar las maravillas de su enseñanza, créeme que hay mucho camino por recorrer, muchos personajes bíblicos más que analizar, varios escritos de la tradición judía como el Midrash, la Guemará, el Zohar, etc. que hablan del Mashíaj manifestado en la persona de Yeshúa. Lo que hasta ahora hemos leído es solo una pequeña prueba de este hermoso plan de salvación.
Dice el talmud en masejet Sanedrín 98a:
Dios creó el Mundo considerando al Mashíaj como su redentor. Mateo 11:25. En aquel tiempo, respondiendo Yeshúa, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.
Que sea la voluntad de Ha Kadosh, Baruj hú, bendecir nuestros estudios en cuanto al tema del Mashíaj y tengamos el mérito de decir: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Yeshúa, el hijo de Yoséf, de Natsaret. Amén ve amén..

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