23 Pekudei

Parashá 23 Pekudei

Éxodo 38:21 – 40:38

Por Dr. K. Blad©

Segunda edición 2013-14 (5774)

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá (los años que se lee por separado):

 

1. 38:21 – 39:1

2. 39:2-21

3. 39:22-32

4. 39:33-43

5. 40:1-16

6. 40:17-27

7. 40:28-38

8. Maftir: 40:34-38

 

Haftará: 1 Reyes 7:51 – 8:21 (tradición ashkenazí); 7:40-50 (tradición sefardí)

 

Los Escritos Mesiánicos: Lucas 22:47 – 24:53

 

 

Pekudei

 

Significa “Cuentas de”.

 

 

Primera aliyá, 38:21 – 39:1

 

Moshé ordena que se haga un recuento de todo el material que se ha utilizado para el tabernáculo. El servicio de los levitas estará bajo la dirección de Itamar hijo de Aharón. Betsalel, junto con Aholiav, han hecho todo lo que el Eterno ha mandado a Moshé. La cantidad total de oro empleado en toda la obra es de 29 talentos y 730 siclos. Se ha usado 100 talentos y 1775 siclos de plata, que corresponden a una beca por cabeza de los 603 550 hombres contados, de 20 años para arriba. Los 100 talentos han sido usados para las 100 basas de las tablas del santuario y las columnas del velo. Los 1775 siclos se usaron para los ganchos y demás detalles de los pilares del atrio. La contribución del cobre fue de 70 talentos y 2400 siclos, con el cual se hizo las basas de los pilares para la entrada de la tienda, el altar y sus utensilios, las basas de los pilares del atrio y su portal y todas las estacas. De la lana se han hecho vestiduras de encajes para el servicio en el santuario. También se han hecho vestiduras para Aharón.

 

 

Segunda aliyá, 39:2-21

 

El efod se ha hecho de oro, lana y lino y todos sus detalles han sido hechos según el Eterno ordenó a Moshé.

 

 

Tercera aliyá, 39:22-32

 

El manto del Efod y las vestiduras sacerdotales han sido hechos según el Eterno ordenó a Moshé. La placa frontal ha sido hecha según el Eterno ordenó a Moshé. La obra del tabernáculo ha sido terminada y los hijos de Israel han hecho conforme a todo lo que el Eterno ha ordenado a Moshé.

 

 

Cuarta aliyá, 39:33-43

 

Los hijos de Israel traen el tabernáculo a Moshé con todos sus utensilios y él lo revisa. Ellos han hecho como le ha ordenado el Eterno. Moshé los bendice.

 

 

Quinta aliyá, 40:1-16

 

En el primer día del primer mes tendrá que ser erigida la tienda de la cita. El arca será colocado en su lugar y protegido con el velo. Serán colocados la mesa, el candelabro, el altar de oro y la pantalla de entrada del tabernáculo. Serán puestos el altar y la fuente con agua en sus lugares. El atrio y su entrada serán arreglados. Moshé tendrá que ungir el tabernáculo y todo lo que está en él y santificarlo. También será ungido y santificado el altar y todos sus utensilios así como la fuente y su base. Moshé hará que se acerquen Aharón y sus hijos para ser lavados, vestidos, ungidos y santificados. La unción hará que puedan oficiar delante del Eterno y su unción les será por sacerdocio perpetuo para sus generaciones. Moshé hace según todo lo que el Eterno le ha ordenado.

 

 

Sexta aliyá, 40:17-27

 

En el primer mes del segundo año el tabernáculo es erigido por Moshé. Coloca sus basas, fija los maderos y sus barras, levanta sus pilares, extiende la tienda sobre el tabernáculo y coloca la cobertura por encima, como el Eterno ha mandado. Coloca el testimonio dentro del arca, inserta las varas en el arca, pone la cubierta sobre el arca, mete el arca en el mishcán y coloca el velo de separación, como el Eterno ha mandado. Pone la mesa en la tienda de la cita, en el lado norte, fuera del velo y dispone el arreglo de los panes delante del Eterno, como el Eterno ha mandado. Pone el candelabro en la tienda de la cita, frente a la mesa, en el lado sur del mishcán y enciende las lámparas delante del Eterno, como el Eterno ha mandado. Coloca el altar de oro en la tienda de la cita, en frente del velo y hace que el sahumerio suba en humareda, como el Eterno ha mandado.

 

 

Séptima aliyá, 40:28-38

 

Moshé coloca la pantalla en la entrada del mishcán, pone el altar de la ofrenda de ascensión a la entrada y de la tienda y ofrece una ofrenda de ascensión y la oblación, como el Eterno ha mandado. Coloca la fuente entre la tienda y el altar y pone allí agua para lavarse. Allí se lavarán Moshé, Aharón y sus hijos antes de entrar en la tienda de la cita y antes de acercarse al altar, como el Eterno ha mandado. Erige el atrio alrededor del tabernáculo y del altar y coloca la pantalla de la puerta del atrio. Así Moshé concluye la obra.

 

Entonces la nube cubre la tienda de la cita y la gloria del Eterno llena el mishcán. Moshé no puede entrar. Cuando la nube se eleva, los hijos de Israel parten en todos sus viajes. Si la nube no se eleva no parten. De día está la nube del Eterno sobre el tabernáculo y de noche hay fuego sobre él a la vista de toda la casa de Israel, en todos sus viajes.

 

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 38:21 – 39:1

 

38:21 “Estas son las cuentas del tabernáculo, el tabernáculo del testimonio, según fueron contadas conforme al mandato de Moshé. El servicio de los levitas estuvo bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aharón.” (LBLA revisada) – Moshé dio la orden para rendir cuentas ante todo el pueblo de cómo se había utilizado el material donado para la obra del Eterno. No sólo el pueblo de Israel podía ver estas cuentas, sino todo el mundo que tiene acceso a la Torá puede ver como Moshé había administrado el oro, la plata, el cobre, las piedras preciosas y los demás objetos de valor. Esto nos enseña la importancia de tener cuentas claras en las congregaciones y en la administración pública de cualquier organización. Moshé tomó la iniciativa para hacer esta rendición de cuentas ante el pueblo, para que nadie le acusara de corrupto. En ningún momento dio oportunidad para que el pueblo pensara que él se había hecho rico a costa de los donativos a la obra del Eterno, como está escrito en Números 16:15b:

 

“No he tomado de ellos ni un solo asno, ni le he hecho daño a ninguno de ellos.”

 

Moshé podía haber reclamado el asno que usó para ir de Midyán a Egipto cuando fue llamado a servir en la obra del Eterno, cf. Éxodo 4:20. Él entregó su propiedad personal para cumplir con la tarea de sacar el pueblo de la esclavitud y no la reclamó después, aunque tenía todo el derecho para ello.

 

En 1 Samuel 12:3 el profeta Shmuel está hablando delante del pueblo según está escrito:

 

“Aquí estoy; testificad contra mí delante de HaShem y delante de su ungido. ¿A quién he quitado buey, o a quién he quitado asno, o a quién he defraudado? ¿A quién he oprimido, o de mano de quién he tomado soborno para cegar mis ojos con él? Testificad, y os lo restituiré. Y ellos dijeron: Tú no nos has defraudado ni oprimido, ni has tomado nada de mano de ningún hombre.” (LBLA revisada)

 

En 2 Corintios 7:2 está escrito:

 

“Aceptadnos; a nadie hemos ofendido, a nadie hemos corrompido, de nadie hemos tomado ventaja.” (LBLA)

 

El procedimiento de Moshé en relación con los objetos de valor del tabernáculo es un ejemplo para todo líder que administra el dinero, y especialmente el dinero que ha sido donado para la obra del Eterno. Al viajar por los diferentes países me he dado cuenta que hay mucho descuido en esta área por parte de los que administran la economía de las congregaciones. Esta es una de las razones por las que la shejiná no viene más fuertemente sobre nosotros, porque no estamos haciendo las cosas bien. Si no administramos bien nuestra economía privada y la colectiva, no vamos a poder administrar las manifestaciones espirituales. Si no hemos sido fieles con las riquezas de este mundo, ¿cómo vamos a poder ser fieles con las verdaderas riquezas?, como está escrito en Lucas 16:10-12:

 

“El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy poco, también es injusto en lo mucho. Por tanto, si no habéis sido fieles en el uso de las riquezas injustas, ¿quién os confiará las riquezas verdaderas? Y si no habéis sido fieles en el uso de lo ajeno, ¿quién os dará lo que es vuestro?” (LBLA)

 

Este texto nos enseña que no vamos a poder recibir los dones del Espíritu si no somos fieles en la economía. Un líder que se aprovecha de la obra del Eterno para su propia ganancia es objeto de la ira del Mesías, como está escrito en Juan 2:13-16:

 

“La Pascua de los judíos estaba cerca, y Yeshúa subió a Jerusalén, y encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó las monedas de los cambistas y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio.” (LBLA revisada)

 

La ira del Mesías no fue contra personas sinceras que querían ofrecer al pueblo la posibilidad de comprar su animal para el sacrificio que no había podido traer de lejos, o cambiar sus monedas. Su ira, que venía del Padre, fue por otras cosas, principalmente tres:

 

  • En lugar de quedarse fuera por respeto al santuario parece que habían entrado en el área del templo.

  • En lugar de ofrecer precios normales los subían y así abusaban de los adoradores que venían para ofrendar al Eterno.

  • En lugar de servir al pueblo con amor se aprovechaban para enriquecerse económicamente de la obra del Eterno.

 

El último punto es la razón de mayor ira del Mesías. ¡Ay de aquellos líderes que ven la obra del Eterno como un medio de ganancia económica personal!, como está escrito en Hechos 8:20:

 

“Entonces Kefa le dijo: Que tu plata perezca contigo, porque pensaste que podías obtener el don de Dios con dinero.” (LBLA revisada)

 

¡Ay de aquellos líderes que sacan el dinero de un pueblo necesitado, para vivir bien a costa de los demás!, como está escrito en 1 Timoteo 6:5b:

 

“hombres de mente depravada, que están privados de la verdad, que suponen que la piedad es un medio de ganancia.” (LBLA)

 

En 1 Pedro 5:1-2 está escrito:

 

“Por tanto, a los ancianos entre vosotros, exhorto yo, anciano como ellos y testigo de los padecimientos del Mesías, y también participante de la gloria que ha de ser revelada: pastoread el rebaño de Dios entre vosotros, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo.” (LBLA revisada)

 

Es cierto que el que predica las buenas nuevas debe vivir de ello, como está escrito en 1 Corintios 9:14:

 

“Así también ordenó el Señor que los que proclaman las buenas nuevas, vivan de las buenas nuevas.” (LBLA revisada)

 

Pero no es lo mismo vivir para tener lo necesario que enriquecerse a costa de los demás. Un líder que se dedica a dirigir y enseñar, debe recibir un salario por ello, como está escrito en 1 Timoteo 5:17:

 

“Los ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor, principalmente los que trabajan en la predicación y en la enseñanza.” (LBLA)

 

La expresión “doble honor” se refiere al honor por ser líder, o anciano, y el honor por recibir remuneración económica por su labor, cf. Hebreos 5:4; Romanos 13:7; Mateo 15:4-6; 1 Timoteo 5:3-4.

¿Cuánto dinero debe recibir un anciano que se dedica a la obra del Eterno a tiempo completo? Una buena regla es que tenga un salario medio, para que no tenga escasez ni sea enriquecido a costa de la obra del Eterno. Si una comunidad no honra a su líder más que las cosas materiales, no va a prosperar. Con otras palabras, si una congregación está más interesada en pagar un local de reuniones que mantener a su líder está poniendo su propia comodidad ante la necesidad del líder y esto no es agradable para el Eterno.

Si una congregación ama al Eterno, y por lo tanto ama la Torá, está valorando el trabajo del que enseña y predica de manera que lo pone como la máxima prioridad en la comunidad. Es más importante darle un sueldo digno al que se dedica a enseñar la Torá que pintar el local de reuniones. Si hay que elegir entre una cosa y otra, el bienestar del líder va primero.

 

38:24 “El total del oro empleado para la obra, en toda la obra del santuario, es decir, el oro de la ofrenda mecida, fue de veintinueve talentos y setecientos treinta siclos, según el siclo del santuario.” (LBLA) – Cuando se hace una ofrenda voluntaria del público, siempre debe ser contada y registrada, por escrito, por un mínimo de dos personas de suma confianza en la comunidad. Todo el dinero recogido debe ser apuntado en un libro de cuentas, cf. Filipenses 4:15. Cada ingreso registrado en el libro de cuentas debe tener un recibo adicional firmado por dos personas, que justifique la cantidad registrada en el libro. En el libro de cuentas también debe haber un registro de todos los gastos de la congregación. Para cada gasto tiene que haber un justificante sellado y/o firmado por la persona o la empresa que ha recibido el dinero. Si es una compra se añade la factura de compras. El libro de cuentas tiene que ser accesible a todos los miembros de la comunidad. En la administración económica tiene que haber una total transparencia, para que no se levanten sospechas de malversación de fondos y de abuso de los bienes comunes. Si la congregación posee una cuenta bancaria, la cuenta no puede estar en nombre de un individuo. Si la congregación ha sido registrada como persona jurídica puede abrir cuenta como tal, pero en el caso de que no es una persona jurídica, debe haber tres firmantes de la cuenta bancaria de la congregación, aunque esté en nombre uno de los tres. La cuenta no debe estar en nombre del que recibe salario de la congregación por su trabajo.

 

Si un anciano o líder recibe un sueldo por su trabajo en la comunidad no debe administrar las cuentas de la comunidad. Ni siquiera Yeshúa tenía la responsabilidad de la economía de su ministerio, sino tenía un tesorero designado para ese fin. Las cuentas deben ser administradas por una sola persona, pero siempre debe tener dos revisores que revisen las cuentas periódicamente. Si la organización es grande, debe solicitar ayuda de revisores que no son miembros de la congregación, preferentemente una empresa profesional de prestigio en la sociedad que se dedica a estas cosas. Si las cuentas son claras, los líderes no corren el riesgo de ser acusados por el pueblo y perder la confianza. Una de las cosas más tristes es cuando un líder pierde la confianza del pueblo. Para evitar sospechas es importante ser cuidadoso en el área de la economía.

 

38:25-26 “Y la plata de los que fueron contados de la congregación, fue cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo del santuario; una beka por cabeza, o sea medio siclo, según el siclo del santuario, por cada uno de los que fueron contados de veinte años arriba, por cada uno de los seiscientos tres mil quinientos cincuenta.” (LBLA) – La mitad de 603 550 son 301 775. Así que hubo en total 301 775 siclos de plata. Cada talento contiene 3000 siclos. Los 100 talentos corresponden a 300 000 siclos. Sobran 1775 siclos. El talento normal equivale a 60 mané. El mané equivale a 25 siclos. Según Rashí, el mané utilizado para el santuario era el doble que el mané normal. Así que el talento, en hebreo kikar, del cual se habla aquí, corresponde a 120 mané. 25 siclos x 120 mané = 3000 siclos.

“una beka por cabeza” – En hebreo dice beka la-gulgolet. La palabra cabeza es gulgolet[1] que significa “cráneo”, “calavera”. De allí viene la palabra Gulgolta el lugar donde murió Yeshúa, como está escrito en Mateo 27:33:

 

“Cuando llegaron a un lugar llamado Gulgolta, que significa Lugar de la Calavera”

 

Aquí habla de que hay una beka conectada con el lugar de la muerte del Mesías. La beka es el precio de rescate por cada uno de los hijos de Israel que fueron contados. La palabra hebrea beka[2] viene de la raíz baká[3] que significa “rajar”, “romper”, “cortar”, “invadir”; “incubar”.[4] En este texto hay palabras claves que hablan de la muerte del Mesías en Gulgolta como base para la redención de los hijos de Israel. Hay sólo dos lugares en toda la Escritura donde aparece la palabra beka, aquí y en Génesis 24:22, cf. el comentario de ese versículo en la parashá 5 – Jayei Sará.

 

38:29   “Y el bronce de la ofrenda mecida fue setenta talentos y dos mil cuatrocientos siclos.” (LBLA) – Si el siclo pesa 17 gramos llegamos a la siguiente conclusión:

 

Oro      29 talentos y 730 siclos = 87 730 siclos.  87 730 x 17 gramos =    1 491 kilogramos.

Plata    100 talentos y 1775 siclos = 301 775 siclos.  301 775 x 17 gr. =   5 130 kilogramos.

Cobre   70 talentos y 2400 siclos = 212 400 siclos.    212 400 x 17 gr. =   3 610 kilogramos.

TOTAL                                                                                                    10 231 kilogramos.

 

La plata era el material más pesado del tabernáculo. La plata representa la redención y la misericordia. Es interesante destacar que el cobre, o bronce, tenía menos peso que la plata. El cobre representa el juicio y la justicia. Esto nos enseña que la misericordia del Eterno supera su juicio, como está escrito en Romanos 5:20:

 

“Y la ley se introdujo para que abundara la transgresión, pero donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia” (LBLA)

 

En el Salmo 103:10 está escrito:

 

“No nos ha tratado según nuestros pecados, ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades” (LBLA)

 

En Tito 3:5 está escrito:

 

“El nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu de santidad” (LBLA revisada)

 

Estos dos materiales, la plata y el cobre, son el fundamento del tabernáculo. En la tienda de reunión hay 100 basas de plata que hablan de la misericordia del Eterno y en las 60 basas de los pilares del atrio hay cobre que hablan de la justicia del Eterno. Las cuatro columnas que sostenían el velo entre el lugar santo y el santísimo fueron cubiertas de oro y sus basas eran de plata. Las cinco columnas que estaban en la entrada del tabernáculo, que sujetaban la pantalla que dividía entre el atrio y el lugar santo estaban cubiertas de oro y sus basas eran de cobre. El fundamento del atrio era de cobre. El fundamento del lugar santo era de cobre y plata y el fundamento del lugar santísimo era de plata. En los pilares del atrio que estaban hechos de cobre, también había elementos de plata. Esto nos habla de que el Eterno muestra su misericordia en medio del juicio.

 

39:1  “Además, de la lana azul, lana púrpura y lana carmesí hicieron vestiduras finamente tejidas para ministrar en el lugar santo, y también hicieron las vestiduras sagradas para Aharón, tal como HaShem había mandado a Moshé.” (LBLA revisada) – En la primera parte del versículo se mencionan tres tipos de lana, azul, púrpura y carmesí, pero no se menciona el lino. La conclusión que hace Rashí de esto es que allí no se habla de las vestiduras sacerdotales, que contenían lino, sino de las vestiduras con las que se recubrían los utensilios del santuario a la hora de emprender los viajes, cf. Números 4:8, 12, 13.

 

“tal como HaShem había mandado a Moshé” – Esta expresión aparece 18 veces en esta parashá. ¡Qué importante es hacer las cosas conforme a las palabras que han sido habladas desde el cielo por medio de Moshé!

 

Correspondientemente a estas 18 veces cuando aparece la misma expresión, los hombres de la Gran Asamblea[5] instituyeron que la oración de la amidá[6] contenga 18 bendiciones.[7]

 

 

Segunda aliyá, 39:2-21

 

39:5  “Y el cinto para ceñirse que estaba sobre él, era de él mismo, de la misma hechura: de oro, de lana azul, lana púrpura y lana escarlata y de lino trenzado, tal como HaShem había mandado a Moshé.” (LBLA revisada) – Sólo una persona en toda la congregación recibió la visión completa de la construcción de la obra del santuario. Los demás tenían que someterse al líder principal para poder hacer la voluntad del Eterno.

 

 

Tercera aliyá, 39:22-32

 

39:32 “Así fue acabada toda la obra del tabernáculo de la tienda de reunión. Los hijos de Israel hicieron conforme a todo lo que HaShem había mandado a Moshé; así lo hicieron.” (LBLA revisada) – Según el Midrash[8], Moshé bajó del monte después de haber recibido el perdón por el pecado del becerro de oro, el día 10 del 7º mes, llamado tishrí. Después empezaron la construcción del tabernáculo que estaba terminada antes del primer mes del segundo año. De esto aprendemos que la construcción no podía haber durado más de cinco meses. Según el Midrash[9], el mishcán fue finalizado el día 25 de kislev del año 2449. Kislev es el 9º mes hebreo. Esto significa que la obra duraría algo más de dos meses. En el 25 de kislev es hoy en día la fecha del inicio de la fiesta del januká, que fue establecida para conmemorar la re-dedicación del segundo templo en el tiempo de los macabeos.

 

 

Cuarta aliyá, 39:33-43

 

39:43 “Y Moshé examinó toda la obra, y he aquí, la habían llevado a cabo; tal como HaShem había ordenado, así la habían hecho. Y Moshé los bendijo.” (LBLA revisada) – La bendición viene por la obediencia. Si quieres ser bendecido, obedece al Eterno y sométete al liderazgo que él ha establecido. La bendición vino por medio de Moshé. El liderazgo transmite la bendición al pueblo.

 

 

Quinta aliyá, 40:1-16

 

40:2  “El primer día del mes primero levantarás el tabernáculo de la tienda de reunión.” (LBLA) – El mes de aviv, o nisán, es el mes de la redención y también para el inicio del culto en el santuario, cf. Ezequiel 45:18; 2 Crónicas 29:3, 17; Esdras 7:9. Según Rashí, el tabernáculo fue levantado el octavo día de la iniciación de los sacerdotes.

 

 

Sexta aliyá, 40:17-27

 

40:18 “Moshé levantó el tabernáculo y puso sus basas, colocó sus tablas, metió sus barras y erigió sus columnas.” (LBLA revisada) – Moshé fue el que levantó el tabernáculo. De esto aprendemos que el Mesías es el que levanta el templo santo que se compone de los creyentes en él, cf. Mateo 16:18.

Según el Midrash[10], citado por Rashí, Moshé tuvo el honor de levantar el tabernáculo por no haber podido hacer ninguna labor con él. Según esta interpretación, ningún hombre había podido levantarlo por causa del peso de los maderos. Moshé pudo hacerlo porque el Eterno hizo un milagro y causó que el tabernáculo se levantara por si mismo cuando Moshé intentó hacerlo. Sin embargo, es muy probable que Moshé recibe el honor de haber levantado el tabernáculo por dirigir esta obra del levantamiento, de la misma manera que Betsalel recibe la honra de haber hecho todos los objetos aunque tenía varios colaboradores para ello. En Números 1:50-51 está escrito que los levitas levantaron y desarmaron el tabernáculo.

 

 

Séptima aliyá, 40:28-38

 

40:33   “Y levantó el atrio alrededor del tabernáculo y del altar, y colgó la cortina para la entrada del atrio. Así acabó Moshé la obra.” (LBLA revisada) – Es muy importante que un líder tenga una visión del cielo para la obra del Eterno. Es muy importante que esta visión sea transmitida al pueblo. Es muy importante que el pueblo apoye esta visión y entregue sus bienes para que pueda ser una realidad. Es muy importante que haya personas capacitadas en frente de la obra del Eterno. Es muy importante que el pueblo trabaje con la obra con diligencia y sin pereza. Es muy importante tener una transparencia en la contabilidad de la obra del Eterno. Es muy importante hacer todo según el Eterno ha hablado al líder principal. Pero lo más importante es terminar la obra y no dejarla a medias. Tengamos en cuenta que esta obra magnífica, que duraría más de 400 años, fue hecha en el desierto. Es posible cumplir con el llamado divino en medio de las adversidades.

 

40:34 “Entonces la nube cubrió la tienda de reunión y la gloria de HaShem llenó el tabernáculo.” (LBLA revisada) – Cuando la casa del Eterno estaba terminada, la gloria del Eterno entró para morar en ella. Así se cumplió el propósito con la construcción de este santuario.

 

40:35 “Y Moshé no podía entrar en la tienda de reunión porque la nube estaba sobre ella y la gloria de HaShem llenaba el tabernáculo.” (LBLA revisada) – Aquí está escrito que Moshé no podía entrar en la tienda de reunión. Sin embargo, en Números 7:89 está escrito:

 

“Y al entrar Moshé en la tienda de reunión para hablar con Él, oyó la voz que le hablaba desde encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines, y Él le habló.” (LBLA revisada)

 

Estos dos versículos parecen contradictorios. En estos casos hay que aplicar la decimotercera regla del rabí Yishmael que dice: “Cuando dos pasajes se contradicen entre sí, (no se puede determinar su sentido sino) hasta que aparezca un tercero que los haga concordar.” El tercer texto, que aparece a continuación del primero, dice: “porque la nube estaba sobre ella”. Esto nos enseña que mientras la nube estaba sobre la tienda de la cita, Moshé no podía entrar; pero cuando la nube se retiraba, sí podía entrar.

 

40:38 “Porque la nube de HaShem estaba de día sobre el tabernáculo, y de noche había fuego allí a la vista de toda la casa de Israel en todas sus jornadas.” – La palabra jornadas también incluye los lugares donde acampaban, porque desde cada lugar emprendieron un nuevo viaje. La nube no estaba sobre el tabernáculo durante los viajes, sólo cuando acampaban, cf. 40:36.

[1]     Strong H1538 gûlgôleth, gul-go'-leth, By reduplication from H1556; a skull (as round); by implication a head (in enumeration of persons): - head, every man, poll, skull.

[2]     Strong H1235 beqa‛, beh'-kah, From H1234; a section (half) of a shekel, that is, a beka (a weight and a coin): - bekah, half a shekel.

[3]     Strong H1234 bâqa‛, baw-kah', A primitive root; to cleave; generally to rend, break, rip or open: - make a breach, break forth (into, out, in pieces, through, up), be ready to burst, cleave (asunder), cut out, divide, hatch, rend (asunder), rip up, tear, win.

[4]     Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

[5]     Ezrá y su corte constituyeron los Sabios de la Gran Asamblea, en hebreo Anshei Kneset Ha-Guedolá.

[6]     La amidá (“estar de pie”), también llamada “shmoné esré” (“dieciocho”), es la oración más importante de las tres oraciones diarias, shajarit – la oración de la mañana, minjá – la oración de la tarde, y arvit – la oración de la noche. Esta oración está compuesta por 18 bendiciones que cubren todas las áreas de necesidad de la vida humana. En el tratado Berajot 28b-29a, el Talmud relata como los rabinos en Yavne, poco después de la destrucción del segundo templo, añadieron una “bendición” más contra los herejes.

[7]     R´Bejai 38:9

[8]     Tanjumá Tisá 37.

[9]     Midrash HaGadol 36:4.

[10]    Tanjumá 11.

JAZAK, JAZAK, VENITJAZEK

(¡Sé fuerte, sé fuerte, y nos fortaleceremos!)

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